Este domingo Chile eligió superar la herencia más pesada de Augusto Pinochet y redactar una nueva Constitución que permita tener mejoras laborales para los trabajadores y acceso a los servicios públicos, factores que despertaron el descontento de los chilenos y fue manifestado en una oleada de protestas en octubre de 2019.

La carta magna fue redactada en 1980 bajo la dictadura militar de Pinochet y, desde entonces, no ha sido cambiada. Sólo ha estado sujeta a más de 35 reformas.

Ganó el “apruebo” con más del 75%

Desde tempranas horas se conocieron los resultados de los chilenos que votaron en países como Australia, Nueva Zelanda, Corea y Japón, donde con amplia ventaja daban por ganador al apruebo. 

Cerca de las 8:00 pm, países como Alemania, Italia, Australia y España con más de 80% votaron a favor del apruebo, dejando sin ventaja a la opción del rechazo. 

Así pues,5.487.793 chilenos respaldaron la opción del apruebo, mientras que 1.525.033 votaron por el rechazo. Con el 97,11 % de mesas escrutadas, el apruebo ganó con 78,27 % y el rechazo quedó atrás con 21,73 %.

Por su parte, los ciudadanos eligieron la opción de la Convención Constitucional para escribir la nueva constitución de Chile, con un 79.13 % de aprobación y con el respaldo de 4.754.442 de chilenos.

Convención constitucional para la nueva carta magna

También fue contundente la elección del organismo que la redactará: una convención compuesta por 155 ciudadanos que serán elegidos en abril para ese fin, con carácter paritario entre hombres y mujeres. Esta alternativa ha sumado un 79% de las preferencias, contra un 21% que eligió la convención mixta, que habría estado compuesta por 172 miembros, entre ciudadanos y parlamentarios. “Hoy ha triunfado la ciudadanía y la democracia y la paz sobre la violencia”, manifestó el presidente Sebastián Piñera en La Moneda, arropado por todo su Gabinete.

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El movimiento popular que impulsó este referéndum no está liderado por partidos o sindicatos, así que ninguna fuerza política puede arrogarse un triunfo que, sobre todo, ha protagonizado la ciudadanía.

La diferencia entre los que aprobaron y rechazaron la idea de reemplazar la Constitución vigente no constituye, por lo tanto, un espejo de la correlación de fuerzas entre el oficialismo del Gobierno de derechas de Piñera y la oposición. Entre los que votaron por un nuevo texto se encuentran también parte de los votantes de derechas, no solo de la izquierda y la centroizquierda, aunque los que se opusieron al cambio son sobre todo de la derecha doctrinaria. Así, este lunes arranca la verdadera batalla en la política chilena: la elección de los 155 ciudadanos que redactarán la nueva ley, que tendrá lugar el 11 de abril.

Tras la elección de los miembros de la convención que tiene que redactar la nueva Constitución, a más tardar a mediados de mayo, el grupo empezará sus trabajos en los 15 días posteriores, y se elegirá un presidente. Desde ese momento dispone de nueve meses para redactar y aprobar el texto constitucional que deberá ratificarse en un nuevo plebiscito, esta vez de carácter obligatorio. Este plazo de nueve meses puede ser prorrogado, por una sola vez, por tres meses. Por lo tanto, el nuevo texto constitucional debe estar terminado, como mucho, a principios de junio de 2022. En esa fecha, un nuevo presidente estará gobernando Chile.

Con información de El País y El Pitazo

Prensa Frontera Viva

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