Por Sebastiana Barráez

Dos años tiene detenido el Mayor General retirado Miguel Eduardo Rodríguez Torres, uno de los hombres claves en la intentona de golpe del 4 de febrero de 1992 que años después llevó a la revolución bolivariana al poder. Fue él quien intentó tomar La Casona, como se conoce a la residencia familiar del presidente de la República en Venezuela. Fue un hombre muy cercano a Hugo Chávez, dirigió durante años la policía política, primero DISIP y posteriormente Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin). Finalmente fue ministro del Interior y Justicia en el gobierno de Nicolás Maduro, hasta que fue destituido sin explicación alguna.

Su actuación en las protestas del 2014 le valieron fuerte críticas. Creó una organización política llamada Movimiento Amplio Desafío de Todos (MADDT) y enfrentó a Maduro; la Contraloría General lo inhabilitó para ejercer cargos públicos y fue detenido el 13 de marzo de 2018. Inicialmente le dijeron que había cometido una serie de delitos, tales como Traición a la Patria, Instigación a la Rebelión, entre muchos más. En mayo 2019 la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim) detiene a su pareja, Rocío Ramírez, con la excusa de que estaría preparando la fuga de Rodríguez Torres. La desaparecen por dos semanas, la envían a los sótanos de la Dgcim, finalmente la envían a la cárcel de mujeres y sorpresivamente la dejan en libertad con medidas, pero ella sale del país.

El expediente de Rodríguez Torres está a cargo del Tribunal Militar Tercero en Funciones de Control del Circuito Judicial Penal Militar del Área Metropolitana de Caracas, expediente Nr. 3C-058-2018.

Un informe médico forense, del 2 de abril de 2019, suscrito por los forenses de la Coordinación Nacional de Ciencias Forenses de la sede El Llanito y de la Región Miranda, indica que es delicada su situación de salud. Expresa que el ex ministro “presenta múltiples patologías de índole metabólico, tumoral y músculo esquelética que comprometen el estado de salud del paciente, siendo estas patologías de carácter progresivo en cuanto al deterioro de salud pudiendo causar daños irreversibles que ponen en riesgo la vida del paciente de no ser tratada de manera inmediata y estricta por un equipo médico multidisciplinario”.

Resaltan que “presenta múltiples patologías vertebrales lumbares siendo las más complicadas las hernias discales L3-L4, L4-L5, L5-S1 y la escoliosis lumbar produciendo parestesias en miembros inferiores que limitan la bipedestación y la marcha, por lo que amerita:

1) Valoración por el servicio de neurocirugía, traumatología y medicina física para mantener rehabilitación continua, diaria y dirigida que involucre bloqueo neural, electro simulación, ultrasonido y uso de gimnasio con todos los implementos para la realización de ejercicios terapéuticos y mecanoterapia en un área adecuada.

2) Procedimiento infiltrativo en área quirúrgica bajo fluoroscopio desde T12 a S1.

3) Planificar para realizar la disectomía lumbar endoscópica en quirófano más bloqueo facetario epidural”.

Los forenses recomendaron que Rodríguez Torres se mantenga en “un ambiente de confort, libre de factores de estrés, ejercicio diario (una hora de caminata al día), evitar alcohol, cigarrillo, dieta acorde a patología antes mencionadas, uso de colchón ortopédico, traslado a centro hospitalario más cercano ante cualquier sintomatología neurológica y/o cardiovasculares”.

Parecen irónicas las recomendaciones de los médicos, cuando el alto oficial está detenido en la cárcel de máxima seguridad, acondicionada a órdenes de la Dgcim, en el Fuerte Tiuna, sin ninguna de las condiciones necesarias para su recuperación.

Los abogados de la defensa han solicitado la sustitución de cárcel por una medida menos gravosa, alegando razones humanitarias, pero el tribunal nunca ha respondido.

Miguel Eduardo Rodríguez Torres

Precaria salud

La situación de salud del ex ministro es más delicada desde que se declaró en huelga de hambre, desde el 3 al 12 de julio de 2019. Sus abogados acudieron al tribunal para solicitarle que esa acción fuera atendida según el Protocolo de la Declaración de Malta de la Asamblea Médica Mundial sobre las Personas Privadas de Libertad en Huelga de Hambre. Pero la Juez no respondió.

En la primera semana de octubre 2019 fue ingresado, con fiebre muy alta, al Hospital Militar del Ejército “Dr. Vicente Salias Sanoja”, luego que uno de sus custodios falleciera supuestamente a causa de una bacteria. Ya de regreso a la celda, por las condiciones de encierro y falta de ejercicios y cumplimiento de la rehabilitación requerida, desde noviembre ha tenido recaídas de salud, especialmente por las dolencias en su hombro izquierdo y en la columna, al extremo de dificultarle la normal movilidad.

A principio de año fue trasladado al Hospital Militar para el tratamiento de traumatología, que permitió la infiltración de su hombro izquierdo, pero se desconoce por qué no lo han seguido trasladando. En la consulta con el urólogo le diagnosticaron displasia prostática.

De Dgcim a Fuerte Tiuna

Hasta el 8 de mayo de 2019, Rodríguez Torres estuvo recluido en la Sede de Boleíta de la DGCIM. Desde el 9 de mayo de 2019 fue llevado a la cárcel de máxima seguridad en Fuerte Tiuna. Desde que llegó estuvo incomunicado durante 80 días, sin visitas de familiares ni abogados, porque le aplicaron al máximo la norma del Acostumbramiento. También le fue negado el acceso a libros.

Es por esa situación que sus abogados introducen un Hábeas Corpus el 7 de junio de 2019 y un Amparo el 7 de julio de 2019. Es importante resaltar que al noveno día de la huelga de hambre, el Fiscal General designado por la Asamblea Constituyente, Tarek William Saab, se reunió con el ex ministro.

Después de esa reunión del 12 de julio de 2019, se le han permitido las visitas regulares de familiares y abogados, aunque no en condiciones óptimas, porque no tiene ni siquiera privacidad, además de que solo le permiten el acceso a un abogado y por máximo de veinte minutos.

Expediente no foliado

Desde que fue detenido el 13 de marzo de 2018 y, luego de su presentación, dentro del lapso legal de 45 días, la Fiscalía Militar presentó el correspondiente acto conclusivo, con escrito acusatorio. Desde entonces han pasado dos años y aun no se le ha realizado la audiencia preliminar.

Aunque inicialmente se le imputaron cuatro delitos, luego la Fiscalía Militar no encontró evidencias y solicitó el sobreseimiento de tres de los delitos: espionaje, De Otros Delitos contra la Seguridad de la Nación y conspiración para el motín.

Solo le dejó el delito de Instigación a la Rebelión. Posteriormente le agregó el delito de Traición a la Patria, pero hasta la fecha no ha presentado acto conclusivo alguno por dicho delito.

Los abogados han manifestado preocupación porque el expediente no está foliado, lo cual fue denunciado el 29 de agosto 2019 ante la Inspectoría de Tribunales, que tampoco ha actuado para subsanar ese hecho. Además denunciaron que se han hecho intentos de relacionarlo con otros delitos.

Lo único que hasta ahora hay contra Rodríguez Torres es lo dicho por el Teniente Luis Eduardo Reinoso Morales, quien asegura que envió un mensaje en cadena, desde un teléfono que no pertenece al ex ministro, pero que lo hizo por instrucciones suyas.

Aunque el tribunal ha recibido unas 15 solicitudes para que se realice la audiencia preliminar del MG Rodríguez Torres, hasta la fecha, no hay respuesta. Es la demostración de venganza y supremacía de Nicolás Maduro contra el general que osó enfrentarlo en la lucha por el poder.

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