El éxodo venezolano en Colombia (I)

La diáspora venezolana que ha elegido a Colombia como destino es numerosa y diversa. Según cifras oficiales locales, se estima en un millón y medio de personas, de todas las edades, estratos sociales, profesiones y oficios. Entre estos migrantes se encuentran muchos artistas y creadores: escritores, pintores, fotógrafos, actores y músicos, que han tomado la decisión de dejar atrás sus trayectorias de vida para empezar desde cero en otros escenarios. Llevan consigo, eso sí, su talento y experiencia. Y sus propuestas, que ahora comparten con nuevas audiencias.

A lo largo de este año, el arte venezolano ha tenido una creciente presencia en la escena cultural bogotana. La música, el cine y las artes visuales han podido ser apreciados por el público colombiano y como muestra, comentamos aquí cuatro eventos recientemente presentados en la capital andina.

Estreno de orquesta y coro. 

Son cerca de cien los músicos de Colombia y Venezuela que integran la Orquesta Sinfónica de la Juventud y el Coro Sinfónico de la Juventud. El pasado 27 de septiembre, ambas agrupaciones se presentaron por primera vez en un concierto, ofrecido en el Auditorio Fabio Lozano de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, bajo la batuta del maestro venezolano Manuel López Gómez y la dirección coral de los también venezolanos Sara Catarine y Ricardo Gómez. La Orquesta interpretó piezas de Antonín Dvorák; y el Coro, arias de obras de Giuseppe Verdi. Las agrupaciones fueron creadas en Bogotá en abril de este año por músicos colombo-venezolanos provenientes del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, en paralelo con la creación de la Fundación para la Integración Musical en Colombia (Fundimusicol), y como parte de esta, con el propósito de abrir espacios de intercambio e integración entre los músicos de ambos países. 

Brasil en Bogotá. 

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La cantante colombo-venezolana Mariana Serrano se le conoce por su incursión en la agrupación Bossa Nova. Foto Jonathan Lanza/Cortesía de Contrapunto.

La música pop ocupa también un lugar especial en la movida artística venezolana. Como parte de un variado y ecléctico repertorio, las notas del bossa nova se escucharon en la voz de la cantante colombo-venezolana Mariana Serrano, el pasado 16 de octubre, en el Idilio Bar de Bogotá. Las famosas Chica de Ipanema y Desafinado, entre otras melodías de los grandes de la música brasileña Joao Gilberto, Vinicius de Moraes y Antonio Carlos Jobim fueron tarareadas por el público entusiasta, así como canciones de Michael Jackson, los Bee Gees y otras setentosas ya devenidas en clásicos.

Además de cantante, Mariana Serrano es docente y ha sido corista y solista de un gran número de grabaciones discográficas y producciones comerciales en distintos medios. También ha sido solista invitada en los discos de los artistas Aquiles Báez, Gaêlica, Sibelius y el Cuarteto Rítmico de Caracas. En esta agradable velada estuvo acompañada por el saxofonista Ezequiel Serrano y el guitarrista Juan Ángel Esquivel.

Arte sin fronteras. 

La exposición Sin frontera inauguró a comienzos de octubre en Mecánica Taller y Laboratorio de Arte, una galería ubicada en Santa Bárbara, al norte de la ciudad. La muestra es una colectiva de doce artistas venezolanos, algunos de ellos residenciados en Bogotá, otros en Venezuela: Beatriz Grau, Federico Ovalles, Doménica Aglialoro, Eddy Chacón, Miguel Meza, Linda Philips, Néstor García, María Virginia Pineda, Pedro Tagliafico, Maritza Góngora, Raúl Martinetto y Schuster & Zajac, convocados y seleccionados por el también artista y curador Gustavo Zajac. Collages, fotografías, pinturas, dibujos e instalaciones integran esta propuesta que generosamente abre un espacio a los artistas venezolanos, de la mano del promotor cultural colombiano José Fernando Navarro Ferrero, creador y director de la galería. Una muestra más de integración y forma de solidaridad, entre tantas, de los colombianos hacia de migración venezolana.

Un festival de cine binacional. 

Desdibujando las fronteras para unir a dos naciones a través del arte, del 24 al 30 de octubre, se presentó en Bogotá la quinta edición del Festival Binacional de Cine Colombia Venezuela. Con la intención de mostrar y celebrar las más recientes y mejores producciones de ambos países, la Fundación para el Desarrollo de la Cultura y las Artes (Fundearc), creadora del evento, organizó la proyección de seis largometrajes venezolanos en las salas de Cine Colombia del Centro Comercial Avenida Chile. La muestra estuvo conformada por las películas de ficción Voy por ti de Carmen La Roche; Historias pequeñas de Rafael Marziano; La familia de Gustavo Rondón; y los documentales CAP, dos intentos de Carlos Oteyza y El vendedor de orquídeas de Lorenzo Vigas. También se rindió un especial homenaje al realizador colombiano Luis Ospina, reconocido cineasta, docente y escritor caleño, autor de una extensa filmografía, referente del cine documental, fallecido el pasado 27 de septiembre de este año.

El ineterés creciente de los colombianos en el quehacer artístico venezolano, bien por motivos de intercambio cultual, bien por razones de solidaridad, se hace cada vez más evidente. Por ello, a partir de este mes de noviembre nos proponemos dar visibilidad a las propuestas y esfuerzos que muchos venezolanos, migrantes radicados en tierras colombianas o invitados temporales, adelantan, desde la esfera de la creación artística.

Corresponsal desde Bogotá: Marianella Montenegro.

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