El suministro de gas licuado de petróleo (GLP) en Venezuela, ha colapsado como el de la gasolina. La estatal PDVSA no puede resolver los problemas operativos en el Complejo Criogénico José.

En esas instalaciones se produce todo el propano de Venezuela, gas que es utilizado tradicionalmente para cocinar.

El complejo, con capacidad para producir 200 mil barriles diarios de líquidos de gas, produce apenas unos 33.000. Entre esa producción se encuentra 13.000 barriles de propano, que no alcanzan a satisfacer la demanda nacional estimada en 60.000 barriles al día.

La información la dio a conocer la consultora Argus citando a dos trabajadores de PDVSA y un informe técnico de la empresa.

Los componentes del gas licuado de petróleo, butano y propano, se encuentran en el crudo que se extrae de los yacimientos. Estos dos gases tienen la capacidad de licuarse (pasar a estado líquido) bajo condiciones específicas de temperatura y presión.

Ante la escasez del gas, los venezolanos recurren a cocinas eléctricas y leña.

Aunque el régimen de Maduro prioriza las entregas a Caracas, el Ministerio de Petróleo reconoce que incluso en la capital, hasta el 85% de los hogares carecen de suministro.

Sin mantenimiento y sin personal

Tuberías dañadas, válvulas defectuosas, compresores rotos y tanques de almacenamiento deteriorados, son algunos de los problemas que reducen la capacidad de José.

PDVSA también está teniendo problemas en sus operaciones de extracción aguas arriba en las áreas de San Joaquín-Anaco de Anzoátegui y la producción de gas asociada de los campos petroleros de Santa Bárbara y Jusepin en el estado de Monagas, agrega el informe.

La empresa carece de piezas de repuesto y mano de obra calificada para reparar equipos en el complejo criogénico. Solo una de las cuatro líneas de producción de 50.000 barriles diarios cada una está operativa. Y funciona parcialmente.

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Los equipos de reparación han estado canibalizando partes de las líneas paralizadas y tratando de reiniciar una segunda que permitiría a PDVSA aumentar la producción de GLP, a aproximadamente 80.000 barriles diarios incluyendo unos 30.000 de propano.

Operaciones abandonadas

PDVSA ha abandonado efectivamente sus plantas de extracción de Ule y Bajo Grande en el estado occidental de Zulia, donde la producción históricamente baja de crudo ha secado la producción de gas asociada.

El informe agrega que el suministro de electricidad inestable es “un impedimento constante” para las operaciones de José.

“Estamos anticipando ingresos por exportaciones de petróleo de alrededor de $ 5 mil millones en todo 2020, por lo que las importaciones de GLP tampoco son una opción en este momento a menos que encontremos proveedores dispuestos a cambiar GLP por crudo pesado”, asegura el informe.

Primer Informe

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