Sofos de Mileto

Barlovento es una región abierta a los vientos primitivos, los vientos alisios que se convierten en brisa fresca durante todo el año, calmando las altas temperaturas y las abundantes lluvias. Es un territorio con costas, valles y colinas al pie de la cordillera de la costa.

Esclavos y grandes cacaos.

Es famoso Barlovento porque su valor agrícola se vio incrementado desde el siglo XVIII cuando el cultivo del cacao se convirtió en emporio. Formaba parta de la Provincia de Caracas y estas tierras fértiles fueron apetecidas por los “grandes cacaos”, calificativo con el cual se identificaron a personas y familias ricas e importantes. La oligarquía criolla de entonces, que tuvo más renombre en la gesta independista, con los apellidos del conde San Javier, marqueses del Toro, de Mijares, del valle de Santiago, Ibarra, Solórzano, Sojo Palacios y Bolívar, entre otros, se convirtió en la dueña de las haciendas del cacao en Barlovento.

Las costas y los valles se llenaron de cultivos del teobroma, cacao nativo que constantemente se madura y recolecta, y a la sombra de grandes árboles, como los bucares anauco, y pionía de flores rojas, el aguacate, el grandioso mijao, el cedro y el jobo. Hay un período de expansión cacaotera que dicta las condiciones de su comercio.

En Barlovento hacen presencia gran parte de la inmigración de congos, dahomeyanos, fanti-ashanti y mandingas. Se dice que en toda la región llegaron a residir 40000 esclavos y 20000 negros cimarrones, fugitivos que vivían en poblados llamados cumbes, qwilombos, macambos, marnbises – términos africanos – y también rochelas y palenques.

Al son del tambor.

Pero como Barlovento no solo poseía la riqueza del cacao, también ofrecía una rica expresión folclórica con sus tambores, que han caracterizado su vida cultural. Negros y mulatos demuestran que no existe un modo único de bailar tambores, sino una variedad de toques y tonadas con sus respectivas coreografías, las cuales, lógicamente, responden a ancestros negro-africano, con algunos matices europeos y criollos. De acuerdo al temple y al toque se puede saber la procedencia del tambor. Los llamados mina y curbata son del área sudanesa del Golfo de Guinea, Dahomey, Nigeria o Costa de Oro. También está el tambor arará, que se relaciona con el pueblo de Aramina, o llamado también ewe, o fantiashanti. Existen los tambores redondos llamados culo e’ puya, con orígenes del Congo. No faltan los tambores más pequeños para acompañar los cantos de fulía en el mes de mayo. El furruco zambomba es más africano que europeo, y el Quitiplás, tiene trozos de bambú golpeados rítmicamente contra el suelo, con cuya percusión se canta y baila con un tremendo toque. Igualmente se oye la Charrasca llamada guiro y carángano, diófono y cordófono al mismo tiempo.  Las celebraciones en las cuales se escuchaban con mayor fuerza eran la víspera y el día de San Juan. El santo, sacado de la iglesia o de la casa que lo abrigaba, era bañado emborrachado y venerado, como ídolo cristiano. Grandes bailes de los tambores y las fulías o cantos de velorio a la cruz de mayo, son de las manifestaciones peculiares. Allí no faltan el canto fúnebre y el juego de prendas del rito velatorio de un niño muerto en tierna edad, conocido como el velorio del angelito, así como también el San Pascual bailón y el baile para matar la culebra o Sarambambulé, especie de pantomima de jolgorio acerca de la muerte y resurrección de la serpiente.

Cuentos ancestrales.

Además de las manifestaciones de la música y de la coreografía, en Barlovento hay una particular magia misteriosa de mucha riqueza, que ha quedado algo opacada por la afluencia turística. Se trata de cuentos orales de animales, de apariciones, de encantamientos, varias creencias ancestrales en espíritus, y prácticas de brujería para ensalmar o para defenderse del “mal de ojo” y del ensalme. Hay viejos cuentos de marranos que se convierten en zamuros (auras), y el pájaro aruco, que una vez comido y excretado renace similar al ave fénix.  Se asegura que en la Laguna de Tacarigua existe un monstruo acuático, La Pescadita, que levanta trombas en Semana Santa, cuando sopla el viento veranero.

Le puede interesar.  “Gasolina que está produciendo refinería El Palito no cumple los estándares de calidad”

El cambio urbanístico y turístico.

Pero el fenómeno de la emigración interna al principio produjo que barrios de barloventeños se mudaran para Caracas. El bajo precio del cacao, que no permitió la expansión de las haciendas, dejó al pueblo en una especie de población negada a morir. La apertura de autopistas y varias carreteras de penetración originó ese boom turístico en sus pueblos y playas aledañas, colapsando muchos servicios. Aparecieron los cordones urbanísticos de casas y edificios de playa, desde Carenero hasta Boca de Uchire, desarrollo que se comió los cultivos, las parcelas, los frutos y las tradiciones. Quedó desgarrado Barlovento ante el agitado crecimiento turístico del momento, sin planificación alguna, y se adormeció el auge de la riqueza agrícola. Los caraqueños y centrales encontraron allí el escape y el esparcimiento en deportes marinos, pero dejando ahora playas desoladas, aguas turbias y arenas mugrientas.

Descomposición eco-social.

Hoy Barlovento está sumido en problemas de diversa índole. El desastre eco-social ha generado un desequilibrio ambiental caracterizado por la proliferación incontrolable de aguas servidas, la contaminación de ríos, lagunas y mar, que han llevado a que los pájaros ya no canten sino tosan; algunos peces se extinguieron hasta casi desaparecer, como la guabina, la  tabla, la cuchilla y el corroncho, el lebranche, el róbalo, pues la mojarra no aguantó tantos filetes en la laguna de Tacarigua y decidió esconderse en los intrincados manglares; la violencia y las masacras generadas por la OLP y bandas  organizadas tienen azotada la región con secuestros, vacunas, asaltos, inseguridad agrícola, enfrentamientos por el control de territorio; anarquía urbanística con misiones y proyectos socialistas de viviendas improvisadas, todo lo cual ha generado en la población fracaso y frustración. Recientemente se informó que si un barloventeño tiene una emergencia cardiovascular, la atención la conseguiría a 45 minutos cuando menos, porque en la población no hay un solo médico cardiólogo.

Los tambores se apagaron. La cadera ardiente ya no se menea. El taki taki se oye como toque de campanadas de difuntos.

TRADUCCIÓN AL INGLÉS

Barlovento: the heat and the drum went out

Sofos de mileto

Barlovento is a region open to primitive winds, trade winds that become cool breeze all year round, soothing high temperatures and abundant rains. It is a territory with coasts, valleys and hills at the foot of the coast mountain range.

Slaves and big cocoa.

Barlovento is famous because its agricultural value was increased since the eighteenth century when cocoa cultivation became an emporium. It was part of the Province of Caracas and these fertile lands were hosted by the “big cocoa”, a qualifier with which rich and important individuals and families were identified. The Creole oligarchy of the time, which had more renown in the independence site, with the surnames of Count San Javier, Marquises del Toro, Mijares, the valley of Santiago, Ibarra, Solórzano, Sojo Palacios and Bolívar, among others, became the owner of the cocoa farms in Barlovento. The coasts and valleys were filled with teobroma crops, native cocoa that is constantly ripened and harvested, and in the shade of large trees, such as anauco bucares, and red flower pionia, avocado, the great mijao, cedar and jobo. There is a period of cocoa expansion that dictates the conditions of its trade. In Barlovento, much of the immigration of congos, dahomeyanos, fanti-ashanti and mandingas are present. It is said that 40000 slaves and 20000 black maroon, fugitives living in villages called cumbes, qwilombos, macambos, marnbies – african terms – and also rochelas and palenques – lived throughout the region.

To the beat of the drum.

But because Barlovento not only possessed the richness of cocoa, it also offered a rich folkloric expression with its drums, which have characterized its cultural life. Blacks and mulatos demonstrate that there is no single way to dance drums, but a variety of touches and tones with their respective choreographies, which, logically, respond to black-african ancestors, with some european and creole influences. According to the temper and the touch, the origin of the drum can be known. The so-called mina and curbata are from the Sudanese area of the Gulf of Guinea, Dahomey, Nigeria or the Gold Coast. There is also the arará drum, which relates to the village of Aramina, or also called ewe, or fantiashanti. There are round drums called culo e’ puya, with Congo origins. There is no shortage of smaller drums to accompany the songs of fulía in May. The zambomba furruco is more African than European, and the Quitiplás, has pieces of bamboo beat rhythmically  against the ground, with whose percussion is sung and danced with a tremendous touch. You can also hear the charrasca called guiro and carángano, diophone and chordophone at the same time. The celebrations in which they were heard most strongly were the eve and day of St. John. The saint, taken out of the church or the house that housed him, was bathed drunk and revered, as a christian idol. Great dances of the drums and the fulias or chants of velorio to the cross of May, are of the peculiar manifestations.

Le puede interesar.  De petrodólares, mendigos y reconstructores. (Medio siglo de imágenes del venezolano en el exterior).

Ancestral tales.

In addition to the manifestations of music and choreography, in Barlovento there is a particular mysterious magic of great wealth, which has been somewhat overshadowed by the tourist influence. These are oral tales of animals, apparitions, enchantments, various ancestral beliefs in spirits, and practices of witchcraft to excel or to defend against “evil eye” and the ensalme. There are old tales of pigs becoming zamuros (auras), and the aruco bird, which once eaten and excreted is reborn similar to the phoenix. It is assured that Lagoon of Tacarigua an aquatic monster exists, The Pescadita, which raises waterspouts at easter, when the summer winds blow.

The urbanistic and touristic change.

But the phenomenon of internal emigration at first caused neighborhoods of barloventeños to move to Caracas. The low price of cocoa, which did not allow the expansion of the farms, left the people in a kind of denied population to die. The opening of highways and several penetration roads led to this tourist boom in its surrounding villages and beaches, collapsing many services. The urban laces of houses and beach buildings appeared, from Carenero to Boca de Uchire, development that ate crops, plots, fruits and traditions. Barlovento was torn apart by the hectic tourist growth of the time, without any planning, and the rise of agricultural wealth was numbed. The caraqueños and centrals found there the escape and recreation in marine sports, but now leaving desolate beaches, murky waters and filthy sands.

Eco- social decomposition.

Today Barlovento is submerged in problems of various kinds. The eco-social disaster has created an environmental imbalance characterized by uncontrollable proliferation of sewage, pollution of rivers, lagoons and the sea, that have led to the birds no longer singing but coughing; some fish became extinct until almost disappearing, such as guabina, the tabla, the cuchilla and corroncho, lebranche, robalo, as the mojarra did not hold so many steaks in Tacarigua lagoon and decided to hide in the intricate mangroves. Violence and massacres generated by the PLO and organized gangs have hit the region with kidnappings, vaccines, assaults, agricultural insecurity, clashes over territory control; urban anarchy with socialist improvisated housing missions and projects, all of which has led to failure and frustration in the population.  It was recently reported that if a bartloventeño has a cardiovascular emergency, care would not be provided until at least 45 minutes pass, because in the population there is not a single cardiologist doctor. The drums went out. The burning hip doesn’t shake anymore. Taki taki is heard as a ring of bells of the deceased.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí