Centenares de migrantes caminan todos los días entre Cúcuta y Pamplona.

En una funeraria de Pamplona (Norte de Santander) permanece este jueves el cuerpo de un bebé de dos meses de edad.

Falleció este jueves en brazos de su madre cuando la mujer venezolana intentaba llegar a uno de los siete albergues de atención a migrantes que hay en los 203 kilómetros de la difícil carretera entre Cúcuta y Bucaramanga.

Mariángel Román, la madre de 18 años, llegó en un vehículo colombiano hasta el sector de La Laguna, zona de páramo, desde donde debió caminar en búsqueda de atención para ella y su hija. Otros familiares que también caminaban en la carretera se habían separado.

José Luis Muñoz, miembro de la Red Humanitaria (conjunto de 12 asociaciones), narró que la mujer llegó al mediodía del jueves al frío corregimiento de La Laguna, en Silos (Norte de Santander), solicitando ayuda porque el niño tenía sangre en la boca y no respondía a ningún estímulo.

“En la Policía llamaron a una ambulancia que nunca llegó. Un particular llevó en su carro a la mujer con la bebé hasta Silos, donde la niña recibió atención médica en el hospital, pero ya era muy tarde. Las causas de la muerte pueden ser múltiples, hipotermia, desnutrición, otros problemas de salud, pero esto solo muestra el drama que están viviendo los migrantes en las carreteras del país”, agregó Muñoz.

En el carro del alcalde de Silos, Nelson Martínez, transportaron hasta Pamplona a la madre sedada, una enfermera llevó en sus brazos a la bebé, la cual, tras permanecer varias horas en la morgue de la ciudad universitaria, fue conducida en un féretro a una funeraria, donde organizaciones como la Organización Internacional de Migración (OIM) y la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), entre otras, corrieron con la financiación de los gastos fúnebres.

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“El tema de los caminantes es un ‘chicharrón’ para todos. Gobierno Nacional, cooperación internacional, y gobiernos locales. Sentimos que la Cancillería quiere que los albergues no ayuden a los caminantes para que no lleguen más migrantes”, indicó Muñoz.

De acuerdo con cifras que manejan en los albergues, cerca de 15.000 venezolanos caminan mensualmente por el páramo de Berlín, en su periplo entre los Santanderes.

Según la Cancillería son más de 1,6 millones las personas procedentes de Venezuela las que han llegado a Colombia.

Luis Enrique Vega, abogado venezolano que llegó hace cinco meses a Bucaramanga, calificó de “situación de agonía e indefensión” lo que viven los migrantes caminando en la difícil carretera.

Héctor Mora

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