Domingo Mederos, periodista venezolano en Chile

Domingo Mederos es un periodista venezolano, actualmente radicado en Chile.  Como miles de los migrantes está viendo con preocupación la convulsión social en este país  hasta antes de octubre3 pasado el destino ideal para la diáspora. Se mentaliza para preparar de nuevo maletas.

“El nivel de violencia ha sido importante. No es a lo que estamos acostumbrados en Venezuela, en donde matan dos o tres personas por marcha. Vemos que aquí hay un nivel de destrucción muy grande  producto del saqueo de grandes tiendas mayoristas, supermercados, pequeños emprendimientos: hay gente que se ha ido a la quiebra por culpa de esta situación”

Ve mucho de anarquismo en las protestas: “no es casual que hay un gobierno de centro derecha. En un gobierno de izquierda creo que no hubiese pasado lo que pasó”. Asegura que, ante los hechos, la mayoría de los migrantes venezolanos prefieren limitar lo que se dice: “No tenemos voz o vela en este entierro”.

Pero, más allá del temor, Mederos, como miles de migrantes cree que las razones de la violencia en las protestas son muy debatibles. Y ante la irracionalidad de algunas acciones este profesional venezolano se preocupa-

Disturbios que acabaron con varias estaciones del metro en Santiago.

“Veo que esta es una situación muy peligrosa al abrirse la posibilidad de un gobierno de extrema izquierda. De hecho el partido comunista de chile está aprovechando la situación, sacando sus banderas. Asumiendo el liderazgo de las protestas”.

Asegura que muchas de las personas que están protestando no comulgan con el partido comunista pero recalca que la tendencia del chileno común es hacia la izquierda, sobre todo la gente joven que es precisamente la que está causando más daños.

Las consignas que se ven son “lucha de clases”, “ellos los burgueses”  y otros slogans a los que estamos acostumbrados en los actos oficialistas el Venezuela. “Hay un resentimiento social muy peligroso que puede abrir las puertas a un gobierno de extrema izquierda en Chile”

Pero, como dice la conseja popular: nadie aprende con experiencia ajena. “La gente es terca, no quiere ver esos peligros y, como nosotros, dicen que eso no va a pasar. Aquí en Chile la gente es muy soberbia. Uno trata de explicarles y sus respuestas son: es que Chile es diferente. Nos suena muy conocido esto. Siento que subestiman mucho nuestra opinión”.

Considera que el gobierno de Chile no se ha encargado de frenar esta situación contundentemente y al contrario su respuesta son medidas muy condescendientes con la protesta. “El gobierno no ha dejado que se disuada efectivamente la violencia mostrando debilidad frente a los que protestan”.

“Los carabineros se exponen muchas veces a una turba de gente complemente desquiciada que puede llegar al punto de intentar lincharlos en las calles. El chileno común guarda un resentimiento contra los carabineros, los cuerpos de seguridad, con los militares por este tema histórico de la dictadura. Aún no ha sido conciliada esta perspectiva. Los generadores de la violencia en Chile se han aprovechado de esta situación”.

Entiende que el gobierno no quiere utilizar la fuerza a fondo por el chantaje de los protestantes que van a querer denunciar violaciones a derechos humanos. Asegura que en algunos casos las denuncias proceden pero, en la mayoría, los casos presentados son falsos.

Pero hay algo que le sorprende más: “hay venezolanos que están en Chile y que están apoyando estas protestas. No aprendieron de la lección que recibimos”.

El impacto económico ha sido brutal. “Hay negocios de familias chilenas como familias peruanas o venezolanas, han cerrado sus puertas porque simplemente le saquearon el negocio y los daños son irrecuperables. Es una situación compleja”.

Las consecuencias han sido claras: despidos masivos en locales mayoristas, en pequeños negocios, cierres y una desconfianza de los inversionistas en la economía chilena por estos hechos. Mederos narra el caso de una empresa venezolana: MAS58 Food.

“Este era un local de venezolanos que quedaba muy cerca de la plaza Italia, Baquedano donde es el epicentro de la violencia en Santiago. Como muchos locales, fue completamente destruido, se llevaron todo. Los dueños tuvieron que liquidar al personal y no pudieron abrir nuevamente. El costo de las perdidas no le permitirá una reapertura”.

Asegura que las perspectivas han cambiado drásticamente asegurando que Chile era una cosa antes de octubre y ahora es otra para los venezolanos. “Ante esta situación y la posibilidad de un gobierno de izquierda radical hemos perdido la seguridad en este país. Con la experiencia que tenemos en Venezuela no queremos repetir la pesadilla”.

Dice este venezolano que en los hechos de protesta no se ha encontrado con muestras xenofóbicas a pesar de que algunos hayan querido alentarlas. “Son radicales del ala comunista que saben que los venezolanos no vamos hablar bien del comunismo. Los comunistas tienen a la diáspora venezolana en América Latina como enemiga porque somos el testimonio real de todas las violaciones de derechos, de todos los excesos y destrucción de este tipo de gobiernos en sus países”.

Mientras, en Chile, los días transcurren. Las cosas parecen que se calman y luego se vuelven a poner violentas. Para los migrantes venezolanos el futuro inmediato es impredecible. Algunos, por salud mental y como lo hicieron en Venezuela, han optado por no ver noticias, evitar ver la situación de Chile.   

“Muchos de nosotros estamos preparándonos en el caso de que Chile tome el rumbo de Venezuela en el 98 hacer nuestras maletas e irnos. Ante la perspectiva de un gobierno comunista en Chile muchos de nosotros, de padecer un gobierno de este signo como extranjero, preferimos regresar a Venezuela a morir como venezolanos en la tragedia que se vive allá”.  (Alans Peralta)

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí