FacebookXTelegramWhatsAppMessengerPinterestEmailCopy LinkShare

Estas cinco mujeres llevaron a cabo una trayectoria profesional que despunta. Sus luces, habilidades y tesón, hicieron que pasaran a las páginas de la historia nacional por ser dignos ejemplos a seguir.

En función de rendir un sencillo pero sentido homenaje a estas venezolanas, Frontera Viva expone de manera corta y amena parte de la vida de quienes sembraron un precedente en distintas áreas, en épocas donde la figura de la mujer era poco reconocida.

A ellas va dirigido este artículo que busca preservar y ayudar a difundir su memoria.

Lucila Luciani: la historia fue la temática que movió la fibra intelectual de esta venezolana nacida en Maracaibo, estado Zulia, en 1882. Investigadora, escritora, periodista y músico, Luciani dedicó una parte importante de su vida a conocer aquellos acontecimientos del pasado que sirven para entender el presente.

A sus 26 años, hace su primera publicación en la revista Vesta, y en 1919, expone su libro titulado Importancia política y militar de la Batalla de Boyacá. Más adelante presentó Sucre: maravillosa historia de unos restos (1933), y Miranda su vida y sus obras (1989).

Su posición firme en defensa de la igualdad de derechos para las mujeres, le condujo a fundar en 1928 el Centro Nacional de Damas Católicas, donde realizó un trabajo educativo importante, al punto que fue reconocida al ser enviada como representante nacional a la Comisión Interamericana de Mujeres.

Luciani, hábil para el piano y el violín, fue la inspiración del maestro Román Delgado Palacios para el vals Lucila.

Esta incansable mujer, fue, además, subdirectora de la Biblioteca Nacional, y la primera dama en ser individuo de número de la Academia Nacional de la Historia. Su vida se apagó en 1971, en la ciudad de Caracas.

Le puede interesar.  “Este país la primera vez que pudo elegir, eligió a un civil como presidente”

Ana Jacinta Crespo: Mejor conocida como “Ninón”, su vida inició en la Caracas de los techos rojos en 1906. Las revistas nacionales Biliken, Élite, Nos-Otras, Perfiles y Hogar, fueron solo algunas en las que publicó sus singulares caricaturas, cargadas de estilo y humor, con el cual exponía realidades.

 Figuras como el poeta Aquiles Nazoa, elogiaron su trabajo, en un país donde, por lo general, la denuncia más seria se hace a través del humor. De hecho, otros caricaturistas y escritores como José Ramírez, Ildemaro Torres, Eduardo Robles Piquer y Juan Calzadilla, la han presentado como la “pionera femenina del humorismo gráfico en Venezuela”.  

Lolita Aniyar Castro: elegida como Ministra Consejera de la Delegación Permanente de Venezuela ante la UNESCO, Castro también tuvo en su currículo el reconocimiento de haber sido la primera mujer que a través del voto popular, ejerció como gobernadora en Venezuela, justamente, en el estado donde fue elegida diputada de la Asamblea Legislativa, algo que no tenía precedente en el Zulia.

Su trayectoria hizo posible que ocupara tales cargos de gran importancia, pues su desempeño como penalista y criminóloga en dicho estado del país, fue intachable, al punto de ocupar durante quince años la dirección del Instituto de Criminología de la Universidad del Zulia.

Cristina Egui: Si para la época tener a una mujer desempeñando un deporte de manera profesional en el país era algo muy poco común, ahora pueden imaginar lo que era que lo hiciera en un deporte que poco o nada se conocía y practicaba.

Exactamente es esta la hazaña de Cristina Eguide Machado, haber con su talento y disciplina hecho un espacio en el mundo del tenis en Venezuela. Esta deportista nacida en el estado Miranda en 1918, fue durante 17 largos años la campeona indiscutible del tenis femenino nacional.

Le puede interesar.  Venezuela tuvo una época de expansión cultural

Pero sus proezas en este deporte no quedaron reducidas a las fronteras del país. Su capacidad y entusiasmo hacían invertible su trascendencia. Así, llegó a coronarse campeona en el Perú de la Copa Francisco Pizarro, organizada por Lima Tennis Club. Además de conseguir el oro en los Juegos Bolivarianos de Bogotá (1938).

Fundadora de Altamira Tennis Club (1955), Egui se convirtió en la primera mujer en ser aceptada en el Salón de la Fama del Deporte en Venezuela. Su fallecimiento ocurrió en Caracas en el año 2000.

Flor Isava: bailarina de ballet, aficionada a sentarse a tocar melodías en el piano, pero, sobre todo, magistral jinete que logró reconocimientos a nivel nacional e internacional.

Oriunda de Caracas, donde nació en 1921, Flor Isava desarrolló desde temprana edad una afición por montar a caballo, actividad a la que le dedicó el tiempo y entusiasmo suficiente para llegar a competir en diferentes torneos profesionales.

Fue miembro fundador de la Federación de Deportes Ecuestres (1947), miembro del Comité Olímpico Venezolano, y presidenta de la Confederación Deportiva Venezolana, cargo que por lo general desempeñaban hombres.

A tal punto llegó su desempeño, y llevó las labores por enseñar esta disciplina, que en 1990 el Comité Olímpico Internacional la convirtió en la primera mujer que formó parte de la organización.

FacebookXTelegramWhatsAppMessengerPinterestEmailCopy LinkShare

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí