Barrio Simón Bolívar

Hay sectores en los que el fluido eléctrico es suspendido por dos, máximo tres horas, mientras que otros superan las seis horas

Habitantes de diversas comunidades de San Antonio del Táchira, denunciaron este martes discriminación en torno a los horarios de racionamiento que maneja Corpoelec. Indicaron que hay sectores en los que el servicio lo suspenden por dos, máximo tres horas, mientras otros sobrepasan las seis horas.

Hober Becerra, de 47 años y habitante del barrio Pedro Rafael Páez, señaló que tanto su comunidad como el barrio Simón Bolívar y el Miranda, registran varios cortes al día. “A veces la quitan a las 3:00 p.m. y son las 9:00 p.m. y nada que la colocan”, aseveró al tiempo que exigió equidad en el cronograma.

Hober Becerra, habitante del barrio Pedro Rafael Páez

“En otras ocasiones la quitan varias veces en la mañana y varias veces en la tarde, provocando que alimentos como las carnes, se pierdan”, recalcó Becerra mientras solicitaba a Corpoelec ser más organizado con los racionamientos.  “El gobierno debe condolerse más del pueblo”, soltó.

A su juicio, existen sectores que no sufren de tan prolongados y constantes cortes por estar cerca del destacamento de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), centros de salud, Seniat y tribunales. “Igual no es justo, ya que todos tenemos los mismos derechos y deberes”, puntualizó el caballero.

“Deben buscarle una solución a la frontera, porque no solamente son los cortes, también son los problemas de inseguridad, el caos con la gente que pone música a cualquier hora y a un volumen inadecuado”, subrayó.

Sigue la zozobra por poste en mal estado

Para el profesor Luis Urbina, de 77 años y residente del barrio Simón Bolívar, es inaceptable que otros sectores tengan más “privilegios que nosotros”. Instó a Corpoelec a cumplir con los cronogramas que suelen publicar. Además de la discriminación con los cortes, “no se sabe en qué momento es que van a suspender el servicio”, acotó.

Luis Urbina, habitante del barrio Simón Bolívar

Urbina aprovechó la oportunidad para denunciar, una vez más, el peligro que representa para varias viviendas el mal estado de un poste, cuya base está bastante deteriorada y, pese a las reiteradas llamadas, “no han hecho nada. Lo que queremos es evitar una desgracia”, alertó.

Indicó que los beneficiados de todo esto, son los zancudos, pues “cuando los cortes son de noche-madrugada, no dejan que uno duerma tranquilo”. Conminó a las autoridades municipales a retomar las jornadas de fumigación. “Ya no se ven”, lamentó el septuagenario. 

Por Jonathan Maldonado

Poste en mal estado

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí