Gonzalo José Oliveros Navarro Presidente de la Asociación de Venezolanos en Colombia (ASOVENCOL) Foto:  Óscar Pérez.

Crece el rechazo a la presencia de venezolanos en Colombia. Por lo menos así lo señala Gonzalo Oliveros, Presidente de la Asociación de Venezolanos en Colombia (ASOVENCOL), al evaluar los resultados de una encuesta reciente realizada por las autoridades municipales en Bogotá.

Según este estudio, indica Oliveros, tres elementos se vinculan a la presencia de venezolanos en la capital colombiana: el problema de la delincuencia, la mendicidad y la falta de perspectivas, a corto y mediano plazo, para una solución a la crisis venezolana.

La mendicidad y la violencia son aspectos asociados a los venezolanos en la encuesta .

“Nuestra presencia en la ciudad y el país, ha impactado, para bien o para mal, las finanzas públicas. Ciertamente que de nada sirven las declaraciones de algunas autoridades en las cuales informan de nuestro impacto positivo si la percepción del ciudadano es contraria”.

Desde la perspectiva a Oliveros hay que hacer algo ya antes de que este proceso profundice en la sociedad colombiana. Estima necesario que la dirigencia política venezolana entienda que esta situación se está presentando y que, por lo tanto, es necesario se adelanten las acciones necesarias para avanzar en la solución política en Venezuela. Sería una forma de enviar un mensaje a la comunidad internacional de que si se está haciendo algo en tal sentido

Considera el presidente de ASOVENCOL que el gobierno de Colombia debe fortalecer el proceso de identificación de los venezolanos que están llegando a este país y facilitar que puedan trabajar formalmente.

“Con estas dos medidas Colombia sabe quien llegó, que hacía en Venezuela y que puede hacer aquí. Le da seguridad a los colombianos al filtrar el ingreso de venezolanos de conducta “non sancta” en su país, le permite a los venezolanos competir en igualdad de condiciones, por los puestos de trabajo que en esta tierra se generen, evitando la xenofobia derivada de una remuneración menor por irregularidad migratoria”.

Oliveros considera que se debe sancionar a quien teniendo la posibilidad de trabajar realice mendicidad. También se debe enjuiciar a aquel migrante que cometa delitos en Colombia, deportándolos solo después de cumplir la pena, no antes “con el objetivo de dar una señal de fortaleza frente al crimen”.

Reconoce que la migración forzosa venezolana es un tema problema en los países de acogida. “Esto obliga a los venezolanos que en Colombia estamos, no solo actuar con pleno ajuste a la ley, sino también, proponer soluciones a la crisis que nos afecta e impacta a quien nos recibe”. (Alans Peralta)

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