A fin de evitar un desastre medioambiental, el gobierno de Estados Unidos autorizó a la multinacional petrolera ENI, con sede en Italia, descargar el petróleo almacenado sobre el buque Nabarima, el cual se encuentra semihundido en aguas venezolanas, cercanas a Trinidad y Tobago.

Ahora, ENI se encuentra esperando la aprobación de Pdvsa para proceder con la operación, según informó el medio trinitense The Energy Chamber.

Aunque expertos en Trinidad y Tobago aseguran que el buque se encuentra en condición estable, aún se mantiene la posibilidad de un derrame que afectaría a gran parte del mar Caribe.

El proyecto PetroSucre producía petróleo en el Golfo de Paria y el crudo se almacenaba en el buque Nabarima, para su posterior extracción. Pero, tras las sanciones de la administración de Donald Trump, el crudo no pudo ser descargado.

Con información de El Nacional

Prensa Frontera Viva

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