En Venezuela, el Bolívar, reconocido en la Constitución como la moneda nacional, juego un papel cada vez menor frente a las monedas extranjeras que circulan en las calles del país. Una vía de operaciones cambiarias que ahora es tolerada por el régimen para contener la galopante hiperinflación que azota el bolsillo de los venezolanos.

Euros, Dólares, Pesos colombianos y Reales brasileños son algunas de las divisas con las que comerciantes y compradores palean una de las peores crisis de la historia reciente.

De acuerdo a las últimas estimaciones de las consultores económicas del país, más del 65% de las transacciones se hacen con dólares, un uso que irá en aumento.

El Bolívar “está enfermo”

Para Luis Vicente León, de la consultora Datanálisis, “bolívar es un enfermo pegado a una bombona de oxígeno”. Según el experto, la moneda nacional ha perdido su valor de intercambio y de reserva.

Durante años, el gobierno venezolano financió el déficit público con la emisión de moneda, lo que contribuyó a la hiperinflación que le ha restado poder adquisitivo a los venezolanos y le quitó crédito tanto al Bolívar como al Estado. León explica que “el valor de una moneda depende de la confianza en las autoridades monetarias”.

Quién gana con la dolarización

Por su parte, los expertos indican que los más beneficiados de esta nueva estructura monetaria son las empresas y proveedores individuales que facturan en bolívares.

Una situación en la que, para el presidente de Fedecámaras, Ricardo Cusano, los trabajadores son los más grandes perdedores de la dolarización, pues el salario mínimo (equivalente a menos de 4$) es percibido en bolívares.

Aunque Nicolás Maduro renegaba dolarizar la economía venezolana, en una rueda de prensa el pasado 14 de febrero aseguró que la aparición del dólar es una respuesta natural de la economía a las sanciones de Estados Unidos.

Sin embargo, no existe un recurso legal que respalde dicho comportamiento económico, el cual es descrito por Cusano como una “dolarización anárquica”; mientras que León cree que “también los más pobres se verán beneficiados” a medida que el uso del dólar se extienda, ya que podrán acceder a la valiosa moneda.

Caracas es una de las ciudades en las que predomina el uso del dólar y el euro. Pero en zonas fronterizas del estado Táchira el peso colombiano es la moneda más comercial; mientras que al sur del estado Bolívar, se hace uso del real brasileño. Todas son opciones de pago antes que el Bolívar.

No hay cambio y los bancos están quedando en el olvido

El fenómeno de la dolarización ha generado una segmentación monetaria. Por ejemplo, en mercados de Caracas las personas suelen cancelar las frutas y verduras en bolívares, en cambio, la carne es valorada en dólares por ser más costosa. Esta es una tendencia frecuente debido a la falta de billetes de baja denominación de la divisa.

“No hay bolos” es la frase popular más pronunciada para referirse a la reducción de la circulación de bolívares.

De modo que las tarjetas de débito han quedado como una tarjeta de monedero para guardar los pocos bolívares ya que la banca venezolana no tiene permitido operar en dólares. Lo cual significa que los bancos están quedando en el olvido a la misma velocidad que el Bolívar.


DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí