Xenofobia. Un término que crece con fuerza en varios países latinoamericanos a raíz de la masiva migración forzosa de venezolanos, especialmente en Ecuador, Perú y Colombia. Y es que han sido múltiples las noticias referidas a hechos en donde ciudadanos expresan su molestia en contra de la presencia de nacionales venezolanos en sus países.

El caso es objeto de estudio y preocupación por parte de organizaciones como Acnur y entidades locales. En Colombia, las redes sociales, desde mediados de noviembre y coincidiendo con el paro nacional, se inundaron de mensajes responsabilizando a los migrantes de ser los responsables directos de desmanes y saqueos en contra de la propiedad pública y privada en ciudades como Bogotá, Cali y Pasto.

De hecho se produjo la deportación de 60 nacionales venezolanos por parte de Migración Colombia al demostrarse que se encontraban vinculados a hechos de violencia en las jornadas de paro. Pero eran 60 de una cifra global de más de 300 detenidos por los hechos.

La percepción en la opinión pública colombiana es vincular la violencia de estos días con migrantes venezolanos. Mientras tanto se investiga la presunta participación de otros migrantes más en los hechos.

Para el catedrático venezolano Gonzalo Oliveros, al contrario de lo que indica esta percepción, este es el momento de sumar esfuerzos frente a la realidad de la migración en Colombia. Asegura que comprende las razones de algunos colombianos para criticar la presencia venezolana pero cree que estas diferencias deben ser dejadas de lado entendiendo que tanto colombianos como venezolanos deben contribuir a la construcción del país.

“Para muchos de nosotros, es el único posible, lo que nos obliga a aunar esfuerzo y talento para hacerlo; para ello es menester adoptar políticas públicas que faciliten la integración general,  mientras eso no se haga, se dificultará supremamente el objetivo”

Considera que el migrante debe entender claramente que llega a un país distinto a Venezuela. Estamos en casa ajena, afirma. “Eso nos obliga a ser mucho más cuidadoso en su conducta que si estuviera en su lar de origen. Con éllo, minimiza riesgos personales y evita que con su conducta se nos estigmatice a todos”.

Melina Arias, también venezolana y abogado, vive en Guayaquil. Cree que el tema de la xenofobia siempre ha estado vinculado a las migraciones masivas, como en el caso más reciente de Siria en Europa. “El asunto es que antes no existían las redes sociales que actualmente se han convertido en un arma para fomentarla, porque fíjate: yo tengo ya 4 años en Ecuador y nunca he sido víctima de xenofobia”.

Asegura que las redes sociales se han convertido en un canal para expresiones y mensajes de xenofobia en contra de la población venezolana en Latinoamérica. Señala que la comunidad venezolana en Ecuador se mantiene discreta frente a las expresiones xenofóbicas en la calle o en las redes.

Los venezolanos en Ecuador “piensan muchas cosas sobre la xenofobia. Que es ignorancia de las personas, también que básicamente no es xenofobia sino discriminación por motivos de estrato social, y también nos damos cuenta que muchas veces es generada por nuestros mismos compatriotas”. Esto último por actitudes y comportamientos a veces ofensivos en contra de los nacionales ecuatorianos.

En República Dominicana, son escasos los brotes xenofóbicos. Por lo menos así lo señala Alvaro Ramírez, un ingeniero barquisimetano radicado en esta isla del Caribe. Afirma no haber vivido ataques xenofóbicos en este país.

“La gente Dominicana es muy buena, muy querida y hace sentir a uno en casa, por supuesto que sí hay sus excepciones, pero no a tal grado como se puede sentir en países como Colombia, Chile, Perú y otros. Los dominicanos son gente muy linda, y te hace sentir como en casa. Es más, de cariño a la mayoría le dicen Venezuela. Ejemplo: va un venezolano por la calle y le dicen a voz populi, ¿Venezuela como estas? ¿Venezuela vamos a reunirnos a ver el juego de béisbol, ¿Venezuela cuéntame de las arepas?

Ramírez considera que es poco el eco que se siente en la comunidad venezolana en Dominicana sobre noticias vinculadas al tema de la xenofobia. Hay razones para ello: “quizás porque se la pasan trabajando, tu sabes que uno cuando emigra se enfoca es en trabajar para poder ayudar a los suyos, pero si se escucha algún comentario, y es el  porqué se fueron para allá, o tienen que mantenerse al margen, y que se cuiden para que no sean víctimas de algún ataque”.

Cuidarse, mantenerse al margen, callar. Son mecanismos de protección del migrante frente actitudes xenofóbicas hostiles. Algo que nunca pensaron vivir miles de venezolanos regados por Latinoamérica (Alans Peralta)

La migración venezolana se ha convertido en el centro de interes Latinoaméricano (foto: Proyecto Migraven)
Acnur y otras organizaciones se encuentran preocupadas por el tema xenofóbico antivenezolano (Foto: ACNUR)

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