Carmen Jacqueline Giménez inscrita para competir por la alcaldía de la ciudad de Hallandale Beach, en el condado Broward, enfrenta un acalorado debate debido a su pasado político en Venezuela donde estuvo vinculada con el chavismo.

En abril de 2009 un tribunal venezolano dictó una orden de aprehensión por una supuesta serie de delitos de usurpación de identidad, falsificación de documentos por parte de Giménez y otros dos socios, donde según consta, Giménez se presentaba como funcionaria de Estado, mientras no desempeñaba ningún cargo en la política exterior de ese país.

Según los documentos consultados para este reporte, Giménez utilizó como fachada una asociación civil que registró y representaba, supuestamente, a la Alternativa Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA), el buque insignia que el entonces presidente venezolano, Hugo Chávez, utilizó para promover su revolución socialista en la región desde 2004.

Candidatura

Giménez, con doble nacionalidad venezolana y estadounidense, presentó su candidatura como independiente ante las autoridades de Hallandale Beach, en noviembre de 2019, para competir por el puesto de alcaldesa en las elecciones generales del próximo 3 de noviembre.

La candidata, lidera en Florida desde 2012 una organización dedicada a facilitar y promover asilos entre ciudadanos que huyen por persecución política de sus países, sobre todo, aquellos en América Latina que cayeron en la órbita del llamado “Socialismo del siglo XXI” que lideró Chávez.

Su trabajo se inspira, según explicó en un programa de televisión, en su historia de vida cuando “con mil dólares en el bolsillo y la ayuda de una amiga”, llegó a Estados Unidos en busca de asilo. Tras obtenerlo, catapultó su carrera como “experta en leyes de derechos humanos”.

Investigación en su contra

Más allá de su imagen de luchadora por los derechos humanos y activista democrática con buenas relaciones en los círculos de poder de la ciudad y el variopinto exilio venezolano, la figura de Giménez guarda un halo de misticismo que podría socavar su campaña para un puesto político donde las influencias, el dinero y el poder son cócteles nocivos.

Cuando se oficializó su postulación para alcaldesa, el 13 de septiembre de 2019, los primeros comentarios en las redes sociales fueron que la estampa de Giménez estaba empañada por su pasado político en Venezuela, al haber militado a favor de la causa chavista.

Los alegatos más enérgicos contra la activista surgieron por las acusaciones de usurpación de identidad mencionados en el expediente judicial C-10-230 del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, en el que se cita que desde 2008 Giménez fingió ser funcionario del gobierno al grado de ofrecer beneficios del Estado y conexiones políticas al más alto nivel sin figurar con cargo público alguno que le diera estas facultades.

La historia parece comenzar en 2004, cuando Giménez Tellería crea una asociación civil con el nombre de Consejo Directivo A.C. Alternativa Bolivariana Para Las Américas (ALBA) en el Registro Público del Municipio Libertador, en Caracas, bajo el Número 06, Protocolo 1º. Tomo 24, del 31 de Mayo de 2004.

Para entonces el ALBA como modelo de contrapeso económico e ideológico a la política de libre comercio de Estados Unidos en Latinoamérica, surgiría oficialmente en diciembre de 2004 cuando Chávez junto al dictador cubano, Fidel Castro, dan nacimiento a la alianza que, desde 2001, el mandatario venezolano formuló a sus aliados.

Falsificación de documentos

La denuncia que existe en la Fiscalía venezolana contra Giménez se generó por la posesión de sellos, papelería y falsificación de firmas de varios funcionarios, entre ellos algunos del Ministerio de Exteriores venezolano, y con estas comunicaciones se presentaba ante otras instancias indicando que contaba con el aval o apoyo de la carta con la firma falsificada.

En el caso del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela, fue Nicolás Maduro, que fungía como jefe de esa cartera, quien como cabeza del despacho formalizó la denuncia y fueron detenidas personas colaboradoras de esta asociación civil de nombre ALBA, lo que originó una investigación donde Giménez Tellería resultó como la principal implicada, según los registros judiciales revisados por Diario Las Américas.

Expediente judicial

“La presente investigación se inicia en fecha 08 de octubre de 2008… en contra de la ciudadana C.J.G (Carmen Jacqueline Giménez), por actuar en nombre de una supuesta comisión presidencial ‘El ALBA’, quien ha suscrito una serie de comunicaciones dirigidas a diversas instituciones nacionales e internacionales actuando en su condición de presidenta del C.D.P. del Alba”, dice el acta judicial revisada para este reporte.

“(…) La ciudadana C.J.G., no es funcionaria adscrita a este Ministerio, las comunicaciones suscritas por ella no tienen validez alguna, no existe ninguna Comisión Presidencial el Alba (…)”, agrega el documento legal.

Un perfil de Giménez en LinKedin relata que trabajó del año 2000 a 2002 en el Parlamento Andino; entre 2002 y 2003 en el Ministerio de Finanzas venezolano. Posteriormente se desempeña en una empresa de servicios comerciales hasta que en mayo 2004 y hasta marzo de 2009, se hace cargo de la cuestionada ONG.

Con la asociación creada en Caracas la actual aspirante a la alcaldía de Hallandale Beach se presentaba como alguien involucrado con el Gobierno de Venezuela en el desarrollo del ALBA, pero en realidad no tenía ninguna responsabilidad ni participación directa en la definición de la política venezolana de desarrollo de este mecanismo de integración, aunque defendía con efervescencia los ideales de la revolución chavista.

¿Quién es en realidad?

El 12 de junio de 2006, a pocos meses de la primera reelección de Chávez en diciembre de ese año, un portal de noticias ligado al oficialismo destacó el rol que cumplió Giménez Tellería en la promoción del ALBA durante la Asamblea General de la OEA que acaba de concluir en República Dominicana. La nota subrayaba la influencia de la “delegada” a la hora de compartir con figuras del poder.

“La artífice de esta labor (en la OEA) fue la coordinadora general de la iniciativa Alba, Jaqueline Giménez, quien dirige esta oficina que reporta directamente al Palacio de Miraflores y que, además, preside el Consejo Directivo de la Organización de la Sociedad Civil que también lleva por nombre Alba”, sostiene la nota del portal Aporrea.com en Internet.

Sin respuesta

Tras haber realizado varias llamadas a la candidata Giménez para que ofreciera sus comentarios acerca de las mencionadas alegaciones, a través de un mensaje escrito sus respuesta no rechazan la invitación a ser entrevistada, sin embargo, refiere estar en “búsqueda de tiempo disponible para ello”, a causa de encontrarse “sumamente ocupada en los preparativos del lanzamiento de mi campaña como alcaldesa de la ciudad de Hallandale Beach, ciudad muy maltratada por la corrupción, las malas prácticas y terribles decisiones financieras y políticas”.

Así mismo en su comunicación escrita, la señora Giménez añade “sería muy interesante esperar a mediados del mes de junio, cuando ya los candidatos estén definidos y debidamente cualificados para las diversas posiciones y le invito a que sea usted [el reportero que redacta] quien presida y conduzca una serie de debates entre los candidatos a alcalde”.

Lea el trabajo completo en WLRN

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí