Habitantes del municipio de Puerto Santander han exigido al gobierno de Colombia y a las autoridades departamentales la reapertura del puente La Unión que los conecta con territorio venezolano, ya que sus ingresos comerciales dependían de los ciudadanos venezolanos que cruzaban el tramo para abastecerse de productos de primera necesidad.

Comerciantes denunciaron que las ventas cayeron un 90 por ciento, lo que agudizó la economía en este municipio limítrofe, situación que los ha llevado a la quiebra.

“Expusimos las problemáticas que vive el municipio. El secretario de Fronteras y Migración Colombia se comprometieron a llevar la inquietud al Gobierno Nacional para ver qué posibilidad hay de que se dé una reapertura gradual de la frontera”, dijo Fredy Solano, concejal de Puerto Santander.

Solano manifestó que la principal problemática es el cierre de frontera que ya lleva más de 6 meses, sumándole a esto el paso de los ciudadanos venezolanos por las famosas “trochas”, lo que para él y los comerciantes de la región no es justo. 

“La gente sufre, porque pasan ancianos, familias que vienen es a comprar medicinas o comida. Según dicen, por el paso humanitario llegan 7 personas diarias, pero en el puesto de salud reportan 50 personas, entonces esas personas entran es por las trochas y no hay control, eso es lo que necesitamos”, añadió el funcionario. 

Por su parte, Víctor Bautista, secretario de Fronteras y Cooperación Internacional de Norte de Santander, informó que se constituirá una comisión de trabajo entre los alcaldes fronterizos y el Gobierno Nacional, “que permita encontrar las fórmulas para un mejor funcionamiento regular de los pasos fronterizos y determinar una migración más regulada y ordenada como corresponde en estos tiempos de pandemia de COVID-19”.

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Asimismo, la alcaldesa de Puerto Santander, Maria Virginia Torres indicó que necesitan la reapertura de la frontera de manera responsable, no solo con el compromiso de los comerciantes, sino de todas las instituciones, para reactivar el comercio de la zona. 

“Puerto Santander vive de Venezuela, no de Colombia” 

Alejandro Valencia, comerciante del municipio fronterizo, señaló que la situación que se está presentando,es por las malas relaciones que tienen los jefes de Estado de ambos países, pues considera que los mandatarios no tienen conocimiento de la realidad que se vive entre las fronteras, especialmente en Puerto Santander, donde más de 3.000 comerciantes dependen exclusivamente de los compradores venezolanos. 

De acuerdo con la información suministrada por los comerciantes, durante la pandemia y el tiempo de confinamiento no recibieron ningún tipo de ayuda económica o alimentaria, por lo que la única opción fue salir a protestar, “y ahí sí nos escucharon, pero ya sabemos que eso va a seguir en las mismas”, dijo otro de los comerciantes afectados. 

Aproximadamente 1.000 negocios han tenido que cerrar sus puertas, pues no cuentan con los recursos para pagar los arriendos, empleados, servicios públicos y cuotas bancarias.  

Aseguraron que algunas farmacias están trabajando a pérdida, pues debieron deshacerse de productos vencidos, los cuales tenían almacenados, con la esperanza de distribuirlos a los compradores extranjeros, pero la pandemia lo impidió. 

Con información de La Opinión

Prensa Frontera Viva

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