Juan Guaidó, presidente interino de Venezuela. Foto cortesía.

Carlos Ramírez López @CarlosRamirezL3

El sueño de cualquier escritor ha de ser que el presidente de Estados Unidos diga o haga cualquier cosa para que no se le publique un libro pues dará credibilidad al contenido así sea un montón de mentiras y generará gran interés para comprarlo. El gran negocio. Y si el disgusto presidencial llega hasta poner una demanda en un tribunal buscando una sentencia en ese sentido, será el éxtasis del autor como en este caso ocurre con John Bolton quien ya ha recibido un adelanto de la empresa editorial Simon&Schuster por la suma de dos millones de dólares por su libro.

VERDAD…MENTIRA

Varias de las revelaciones contenidas en el libro no despiden “olor a verdad” como por ejemplo que todas las decisiones de Trump iban en función de ser reelegido. Que ignoraba que Inglaterra era una potencia nuclear. Que pensaba que Finlandia estaba en Rusia. Que rogó ayuda a Xi Jinping para su reelección. Que estuvo cerca de retirar a EEUU de la OTAN.

Es difícil imaginar que el Jefe de Estado de la primera potencia mundial, un hombre que ha construido un imperio empresarial partiendo de no muchos recursos y en el muy complicado por competitivo mercado de New York, sea un tonto ignorante  de cosas que sabe cualquier estudiante de High school.

LA DESHONESTIDAD DE BOLTON

También resulta inexplicable que Bolton, se hubiera mantenido como Asesor Presidencial a sabiendas de tales carencias pues ha debido advertirlas expresamente o presentar su renuncia. Un hombre serio no se prestaría a estar de asesor de un presidente tontarrón e ignorante. Quedarse callado no era una opción, y menos para beneficiarse de ello después con tales divulgaciones que solo tienen como apoyo su propias palabras, las palabras de un funcionario que no tuvo el temple para llamarle la atención a quien lo empleó como asesor, o para presentar renuncia al cargo.

John Bolton, ex asesor de seguridad de la casa blanca. Foto cortesía.

En lo personal me repugna el hecho de que una persona a quien el presidente Trump le diera la confianza de un alto y delicado cargo como el que le dio a Bolton, haga eso de salir a regar infidencias ciertas o falsas sobre hechos de los que tuvo conocimiento en razón de ese cargo, y menos -como en este caso- lo hace, para lucrarse. Es un acto despreciable, nada honorable, es como si un hombre salga a publicar secretos de alcoba con la mujer que la compartió con él.

SOBRE EL CASO VENEZUELA

La referencia de Bolton sobre la actitud de Trump referente a Guaidó entra en la misma duda del resto de sus “revelaciones”. Recordemos que en enero de 2019, saliendo de una reunión donde se trataba sobre un paquete de sanciones, este asesor llevaba un cuaderno de notas que “descuidadamente” mostró con una escritura suya: “5.000 militares a Colombia”. Esto levantó gran revuelo bajo la especulación de que era un descuido del funcionario que revelaba un preparativo de intervención militar a Venezuela. Nunca aclaró nada, nunca hubo tal envío de soldados. Comentaristas se burlaron por aquella “travesura” del señor John Bolton, otros dijeron que era presión tanto para asustar a Maduro como para comprometer a Trump. En ningún caso se estaba en presencia de una actuación propia de un funcionario de esa categoría. El epílogo de ese actio lo podríamos ubicar en un tuit de Trump: “Informé anoche a John Bolton que ya no se requieren sus servicios en la Casa Blanca. Tuve fuertes desacuerdos con muchas de sus sugerencias”. La cadena BBC hurgando sobre el tema obtuvo varias infidencia sobre el episodio que apuntaban a que Bolton tenía sus propias prioridades, que promovía sus propias iniciativas y que dirigía su propio show.

DONALD TRUMP Y “EL NIÑO GUAIDÓ”

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El libro de John Bolton “La sala en la que sucedió: memoria de la Casa Blanca” cuya circulación está tratando de impedir Donald Trump ya anda rodando profusamente, evidentemente filtrado por su autor. Allí se exponen infidencias sobre una gran cantidad de temas del acontecer político nacional e internacional que pondrían en aprietos al presidente, pero de estas las que están impactando en Venezuela viene a ser la referencia sobre Juan Guaidó a quién habría pensado quitar el apoyo en apenas 30 horas después de haberlo reconocido como presidente interino de Venezuela por considerar que proyectaba una imagen de niño débil ante la del “duro” mandatario Nicolás Maduro.

VENEZUELA EN EL LIBRO DE BOLTON

Tenemos un revuelo interno por la infidencia que reseña Bolton respecto a la postura de Trump  sobre Guaidó de que éste le pareció “un niño débil”. Al respecto el diario ABC de España que ha publicado parte de libro ubica esa misma referencia pero dentro de un contexto mas amplio que le da otro sentido y que a continuación copio:

Según Bolton, en una llamada, el presidente ruso Vladímir Putin le dijo a Trump que Guaidó era débil, alguien autoproclamado, «como si Hillary Clinton se hubiera proclamado presidenta pese haber perdido». Después, las opciones militares se fueron apagando y Trump hasta le dijo al secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, que se abstuviera de más sanciones a Venezuela durante una temporada.”

https://www.abc.es/internacional/abci-como-fracaso-opcion-militar-eeuu-para-derrocar-maduro-202006181539_noticia.html

LA SUPUESTA DEBILIDAD DE GUAIDÓ

Según esa versión la supuesta debilidad atribuida a Guaidó se refería al origen de su mandato, a la “auto proclamación” mencionada por Putin. Así cambia la percepción que interesadamente se está haciendo para atacar a Guaidó y yo no estoy de acuerdo con eso, no es justo.

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GUAIDÓ SERÁ UN NIÑO…PERO ES “NUESTRO NIÑO”

Mucho se ha publicado la respuesta que dio el presidente norteamericano Franklin Delano Roosevelt refiriéndose al dictador nicaragüense Somoza a quien se le criticaba duramente, dijo lo siguiente: “Somoza es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”. Parodiando podemos decir “Puede que Guaidó sea muy niño para enfrentar el macro problema venezolano, pero es nuestro niño” Y es que por ahora no tenemos otra opción para sustituirlo.

Guaidó ciertamente es un joven cuya experiencia política deviene de recientes luchas estudiantiles, pero las circunstancias lo pusieron allí donde está, es quien representa la unidad de las fuerzas políticas organizadas del país que tienen la representatividad de la Asamblea Nacional electa en los últimos comicios mas o menos libres que se hicieron. Por supuesto que hay muchas carencias en esa unidad. Que hay muchas cosas incorrectas en esa unidad. Que allí hay individualidades “Non santas”. Pero es lo que hay. Con todo y sus defectos es lo que tenemos. Si se desbarata esa unidad no nos queda herramienta real alguna para la titánica tarea de echar a una dictadura sin parangón que amalgama muy poderosas fuerzas del mal.

Hay que empujar para que las cosas se hagan mejor, para que esa unidad se amplíe, para que se depure, para que llame al mundo a formar una coalición militar humanitaria para salvar a nuestro pueblo, entre otras medidas. En particular yo he sido crítico de fallas de ese gobierno interino en cuanto al tema judicial que es el que manejo: La Corte Penal Internacional. Los juicios en el CIADI. El juicio en Miami sobre US Pdvsa Litigation Trust. El juicio en Ginebra. La reclamación de Guyana ante la Corte Internacional de Justicia. También he denunciado temas concretos sobre los juicios en tribunales norteamericanos, caso Crystallex, Citgo, Bono 2020, igual en lo del oro de las reservas que se ventila en Cortes de Londres, y por cierto que tales quejas hasta ahora han caído en el vacío, pero seguiré luchando, reclamando y conservo la esperanza de que ocurra lo contrario, pero destruir al gobierno interino que encabeza Guaidó no hará que tales reclamos sean tomados en cuenta y corregidos. Eso sería caer en el vacío.

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