Paisaje de la guayana venezolana. Foto cortesía.

Sofos de Mileto

Se dice que era “El Mundo Perdido”. No es para menos. Podría compararse con el Paraíso Terrenal. Zona de riqueza, de aventuras y de diversidad natural. Nacida en el planeta desde milenios remotos. Los científicos han certificado que cuando la Tierra se vio envuelta en un proceso de enfriamiento, terminó totalmente cubierta de mar. Y de sus profundidades luego emergió la primera gran piedra: El Escudo de Gondwana.

Luego de un complejo y lento proceso de separación de placas y continentes hasta llegar a lo que hoy es Suramérica, surgen dos hijas de Gondwana: El Escudo de Brasil y el Escudo de Guayana. Este último ocupa la región al sur del Orinoco y el norte del río Amazonas; desde los llanos colombo-venezolanos al oeste y el mar Atlántico al este, incluyendo a Guyana, Surinam, la Guayana Francesa y una parte de Brasil. Esto quiere decir que el Escudo de Guayana es una de las cinco hijas de Gondwana, la tierra más antigua del mundo.

Formación de la Guayana venezolana

Tiene una extensión aproximada de medio millón de kilómetros cuadrados, Comprende los Estados Bolívar, Amazonas, parte de Delta Amacuro y la zona en disputa de la Guayana Esequiba. Allí se encuentra el Escudo Guayanés, que desde tiempos inmemoriales estuvo cubierto por una densa vegetación. Desde su formación han transcurrido 4.000 millones de años y apenas 100 millones que los árboles han cubierto la faz de la tierra. Se supone que los indígenas habitan la región hace 2.000 a 3.000 años, luego de un gran éxodo desde el Amazonas hacia el mar Caribe. Hoy está constituido por rocas cristalinas, tanto ígneas incluido el granito, como metamórficas. Por ello se encuentra una gran variedad de metales. Corren ríos con efectos de coloración sedimentario por los efectos de la excavación de la base de los ríos de las arenas y arcillas de fondo. Pero también se encuentran los tepuyes, relieves más elevados del paisaje, con mesetas de bordes abruptos. Se aprecia que las cascadas que bordean los tepuyes tienen que atravesar profundos desfiladeros y cortes, que tienen algunas veces varios centenares de metros de profundidad, como sucede en el Auyantepui, en el cual varias de las cascadas salen por una abertura al final de un río subterráneo, a una altura intermedia en la pared del propio tepuy.

La mayor parte de Escudo guayanés está cubierto de selva. Su suelo es un colchón de hojas y frutas en estado de alteración natural y donde asoman raíces y troncos caídos resbaladizos, conformando la irregularidad de su superficie, donde sólo la planta del pie indígena la ha podido recorrer con destreza. Es inescrutable la diversidad de plantas y animales que la habitan, más de 2.000 individuos vegetales menores de un metro, han podido contarse en 100 metros cuadrados; más de 600 especies de aves registradas; un sinfín de insectos; un sin número de orquídeas, aún por clasificar, y bromelias adornan los bosques y las selvas, y en las cumbres de los tepuyes crecen numerosas plantas endémicas. Entre las especies más interesantes se encuentran las plantas carnívoras que atrapan insectos, para obtener los nutrientes necesarios para su alimentación. Es decir, hay un inventario inmenso que desborda cualquier intento de taxonomía.

Cada expresión natural lucha por sobrevivir. Los matapalos, huéspedes de talludos árboles, crecen hasta cubrir y matar a su receptor original. Numerosas plantas desafían las alturas para alcanzar los rayos del sol, y sueltan extensas lianas para alimentarse de la savia del suelo. Pero también está el contraste de la inmensidad de las sabanas, inspiradoras de cuentos y mitos. Su aplicación ha obedecido a numerosas quemas, siendo la más conocida La Gran Sabana.

Numerosos descubridores, conquistadores y aventureros, con no menos penurias, se dieron a la tarea de explorar este vasto e intrincado territorio. Cada uno volvía a Europa con la propagación de la leyenda de “El Dorado”. Ella suponía la existencia de un reino indígena ubicado en el interior del continente que albergaba fabulosas riquezas: piedras preciosas, calles, plazas y palacios de oro. En lagunas se “criaba” el oro. Aunque los cartógrafos ubicaban este edén en varias partes, incluso en la sabana bogotana, la mayoría sospechaba que más bien se encontraba en territorio amazónico y concretamente en Manoa, poblado a orillas del lago Parima. Uno de los personajes más controversiales de esta historia fue Sir Walter Raleigh, quien estuvo dos veces explorando Guayana. Escribió algunos libros sobre sus expediciones y búsquedas de “El Dorado”. En ellos afirmaba: “Para concluir diremos que Guiana es un país que aún conserva su doncellez que no ha sido violada ni saqueada, engañada o mancillada, su tierra no ha sido rota ni desgarrada, ni la virtud y gracia de su suelo ha sido gestada, sus sepulcros no han sido violados para buscar oro, sus minas no han sido rotas por las picas y barras, ni las imágenes de sus templos han sido profanadas o robadas.”

Guayana: uno de los reservorios más ricos del orbe

El mismo Raleigh cuando regresó desde Guayana a Europa llevó estaño. Él tenía igualmente conocimiento de los inmensos depósitos de hierro, cuya explotación inician los capuchinos en 1724. Tiburcio Vera descubre en 1926 el rico yacimiento de hierro en El Pao, a 35 Km al sur de la confluencia del Orinoco con el Caroní. La faja de hierro se extiende desde la serranía de Imataca hasta las galeras del Cinaruco. La producción a gran escala comienza en 1950 y en 1962, cuando SIDOR inicia sus actividades. En 1850 son localizados aluviones auríferos del río Yuruani, a 250 Km al sureste de Ciudad Bolívar. Pero el primer hallazgo de importancia fue el de El Callao, en 1864, con el descubrimiento de un rico filón de oro, considerado como una de las principales minas del mundo entre los años 1879 y 1881. Surgen los pueblos de Guasipati, Tumeremo y Upata. A ellos llegan aventureros y explotadores ambiciosos. Aparece también un nuevo dorado: el del caucho o balatá. El Sr Goodyear inventa la rueda de caucho para la naciente industria automotriz. La Hevea guianensis, también conocida como purguey, purvio, pendae y níspero, se convierte en el objetivo comercial. Se derriban numerosos árboles, una verdadera deforestación se protagoniza en la Sierra de Imataca y el Cuyuní, extendiéndose hasta las profundidades del estado Amazonas. El balatá se transporta por el río en planchas de 50 kilos hasta Ciudad Bolívar, donde están las casas comercializadoras.

Pero como aún hay más riqueza, en 1913, en las orillas del Caroní, en la zona de El Guri, hoy ocupada por la represa Raúl Leoni, se consiguen los primeros diamantes. Nace Santa Elena de Uairén. Vendría la historia de Jimmy Ángel, otro buscador de diamantes, quien aterriza con su Flamingo G-2-W sobre el Auyantepui, destruyendo la avioneta en 1937, pero descubriendo la cascada más alta del mundo. Un inventario de madera de 16 millones de metros cúbicos comienza a sufrir irreparables consecuencias. La formación vegetal de este territorio, que ha tomado 3.000 millones años, en 300 años el hombre ha dejado su huella destructora demasiado visible. Siguen llegando garimpeiros abriendo heridas como las de El Diamante, La Esmeralda e Imataca, envenenando los ríos con diversos químicos y sin observar la prohibición del uso de materiales tóxicos y de maquinarias hidráulicas, y causando lesiones en las hoyas hidrográficas de los ríos Caroní y la Paragua. De tal manera que de fiebre en fiebre, en apenas tres siglos, el ser humano “civilizado” ha ido convirtiendo el “infierno verde” en “desierto rojo”.

El Arco Minero: repartición de mafias

Esa depredación de las riquezas naturales de Guayana, específicamente de sus minerales, se ha convertido en un instrumento del régimen para captar la ayuda de mafias, de sectores terroristas, de grupos de delincuentes, con ansias muy apetecibles, devoradoras y de extracción, en forma indiscriminada, del nuevo “Dorado” venezolano. Se trata del Arco Minero, de más de 111 mil Km2, y que se estima contiene 7 mil toneladas de oro, cobre, diamante, coltán, hierro, bauxita y otros minerales de uso industrial. De acuerdo con el Global Forest Watch, al menos cinco áreas protegidas en Venezuela están siendo deforestadas por las actividades mineras ilegales. Siete monumentos naturales y cinco parques nacionales se encuentran dispersos en todo el Arco Minero de Venezuela. En este territorio conviven mafias, mineros ilegales, traficantes de drogas, junto con indígenas que se han sumado a las labores mineras, así como militares y exintegrantes de las FARC.

Uno de elementos explotados en el Arco Minero es el Torio, metal blando, para ser utilizado como combustible nuclear, pues es más abundante en la corteza terrestre que el uranio y es 90 % más poderoso en una explosión nuclear; además todo su contenido es utilizable en un reactor. En Venezuela se ha informado que soldados rusos e iraníes de Hezbolá están a cargo de su búsqueda. Particularmente existen dos yacimientos de torio, uno en el cerro Impacto en Amazonas y otro más pequeño en El Baúl, estado Cojedes. Venezuela es el quinto país del mundo con mayores reservas de este mineral en el mundo.

Todas estas actividades ilícitas traen consigo pago de sobornos a militares y policías, así como cupos o vacunas que se entregan a grupos criminales, además de la presencia del narcotráfico. Esta es la realidad del saqueo del botín dorado de Venezuela, un tesoro que en vez de traer bienestar para la población venezolana, se ha convertido en objeto de crimen, corrupción, deforestación y muerte.

Traducción al inglés

Guiana: the golden loot

It used to be called “The Lost World”. It is no less. It could be compared with the Earthly Paradise. A place of wealth, adventures and natural diversity. Born in the planet millenniums ago. Scientist have certificated that when the earth was involved in a cooling process, it ended up completely covered by the sea. And from its depths later on then emerged the first great stone: The Shield of Gondwana.

After a complex and slow process of separating plates and continents until reaching what is now South America, two daughters of Gondwana emerged: The Shield of Brasil and The Shield of Guiana. This last one occupies the region at the south of the Orinoco and the north of the Amazon river; From the Colombo-Venezuelan plains to the west and the Atlantic Sea to the east, including Guiana, Surinam, French Guiana and a part of Brasil. This means that the Guiana Shield is one of the five daughters of Gondwana, the oldest land in the world.

Formation of the Venezuelan Guiana

It has an approximate area of half a million square kilometers, it includes the states Bolívar, Amazonas, a part of Delta Amacuro and it include the disputed area of the Guiana Esequiba. It is supposed that the indigenous people have inhabited the region since 2.000 to 3.000 years ago, after a great exodus that went from the Amazonas to the Caribbean Sea. Today cristaline rocks, both igneous including granite, and metamorphic, form it. That is why a great variety of metals can be found. The rivers run with a sedimentary coloration effect because of the effects that come from the excavation of clay and sand from the depths of the base of the rivers. However, you can also find tepuyes, highest reliefs of the landscape, with tablelands with abrupt edges. It is appreciated that the waterfalls that border the tepuyes have to cross deep gorges and cuts, and they have sometimes several hundreds of meters of depth, like the Auyantepui. The major part of the Guayanes Shield is covered by jungle. Its soil is made of a leaf mattress and fruits in its natural alteration state also where roots and slippery fallen logs lie; forming the irregularity of its surface, where only the indigenous foot has been able to walk it with skill. The diversity of plants and animals that inhabit it is indecipherable, more than 2,000 plant individuals under one meter, have been counted within 100 square meters. More than 600 species have been recorded; an endless amount of insects; a numberless amount of orchids, still to be classified, and bromelias that adornate the forests and the jungles. Also in the peaks of the tepuyes, numerous endemic plants grow. Among the most interesting species are carnivorous plants that trap insects, to obtain the nutrients needed for their feeding. Therefore, an immense inventory exceeds any attempt of taxonomy.

In addition, there is the contrast of the immensity of the savannas, inspirers of stories and myths. Its application has been due to numerous burning, the most well known being the Gran Sabana. Numerous discoverers, conquerors and adventurers, with no less hardship, were given the task of exploring this vast and intricate territory. Each one returned to Europe to participate in the spread of the legend of “El Dorado”. This one supposed the existence of an indigenous kingdom located inside the continent that was lodging fabulous wealths: precious stones, streets, squares and golden palaces. In lagoons, gold was “raised”. Although cartographers placed this Eden in several parts, including in the Bogotana savannah, most suspected that it was rather in Amazonian territory and specifically in Manoa, populated on the shores of Lake Parima. One of the most controversial characters in this story was Sir Walter Raleigh, who twice explored Guiana.

Guiana: one of the richest reservoirs of the world

Raleigh himself when he returned from Guiana to Europe brought tin. He also had knowledge of the immense iron deposits, whose exploitation was initiated by the Capuchinos in 1724. The iron strip spreads from the mountainous range of Imataca up to the galleys of the Cinaruco. Large-scale production began in 1950 and 1962, when SIDOR initiated its activities. However, the first major find was that of El Callao, in 1864, with the discovery of a rich gold strand, considered one of the world leading mines between 1879 and 1881. The towns of Guasipati, Tumeremo and Upata arise. To these towns the ambitious adventurers and exploiters come. A new Dorado also appears: the rubber or balata. Mr. Goodyear invents the rubber wheel for the rising automobile industry. Numerous trees are demolished; a real deforestation takes place in the Sierra de Imataca and the Cuyuní, extending to the depths of the Amazon state.

But as there is even more wealth, in 1913, on the banks of the Caroni, in the area of El Guri, now occupied by the Raúl Leoni dam, the first diamonds are obtained. Santa Elena de Uairén is born. Then there would come the history of Jimmy Angel, another diamond searcher, who lands with its Flamingo G-2-W on the Auyantepui, destroying the light aircraft in 1937, but discovering the highest cascade of the world. An inventory of 16 million cubic meters of wood begins to suffer irreparable consequences. The plant formation of this territory, which has taken 3 billion years to form, in 300 years the man has left his destructive footprint too visible. So from fever to fever, in just three centuries, the “civilized” human being has been turning the “green hell” into a “red desert”.

The Mining Arc: A mafia distribution

This predation of the natural riches of Guiana, specifically its minerals, has become an instrument of the regimen to capture the help of mafias, of terrorist sectors, criminal groups, with very appetizing, devouring and extraction lust, in an indiscriminate form, of the new Venezuelan “Dorado”. It´s about the Mining Arch, more than 111 thousand km2, and is estimated to contain 7 thousand tons of gold, copper, diamond, coltan, iron, bauxite and other minerals for industrial use. According to global Forest Watch, at least five protected areas in Venezuela are being deforested by illegal mining activities. Seven natural monuments and five national parks are scattered throughout Venezuela’s Mining Arch. In these territories mafias, illegal miners, drug traffickers, together with indigenous people who have joined the mining work, as well as military and former FARC members, live together. One of the elements exploited in the Miner Arch is the thorium, soft metal, to be used as nuclear fuel, since it is more abundant in the Earth’s crust than uranium and is 90 % more powerful in a nuclear explosion; moreover, all its contents are usable in a reactor. In Venezuela, Russian and Iranian soldiers from Hezbollah have been reported to be in charge of their search. All these illicit activities bring with them bribes to military and police, in addition to the presence of drug trafficking. This is the reality of the plundering of Venezuela’s golden loot. A treasure that, instead of bringing welfare to the Venezuelan population, has become the object of crime, corruption, deforestation and death.

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