Sebastiana Barráez @SebastianaB

Desde que el 27 de marzo 2020 un avión de la DEA trasladó al Mayor General Cliver Antonio Alcalá Cordones hasta los Estados Unidos, parecía que las autoridades estadounidenses tenían pruebas para condenarlo por delitos de narcotráfico. Pero a casi dos años, y ante la negativa de Alcalá de declararse culpable, más aún desde que en diciembre pasado el Departamento de Estado lo retira de la lista de narcos, en su declaración preliminar ha dicho que funcionarios de EEUU estaban en conocimiento de las acciones que él adelantaba contra el régimen de Nicolás Maduro.

El general Alcalá Cordones abordando el avión de la DEA en marzo de 2000

Infobae tuvo acceso al documento completo donde están plasmados los argumentos para solicitar que se desestime su caso, entre otros porque la acusación fiscal describió “una conspiración global de narcoterrorismo que dura más de dos décadas”, pero “no brinda prueba alguna sobre los actos del general Alcalá Cordones en apoyo de esa conspiración expansiva”. 

“No hay alegaciones de pagos ilícitos o lavado de fondos, ninguna evidencia que demuestre la propiedad de activos o cuentas extraterritoriales, y ni siquiera una acusación de que dio una orden o realizó un acto en relación con un cargamento de narcóticos”.

En el documento se asevera que la acusación contra el oficial venezolano “no afirma nada más que una supuesta reunión hace catorce años, a la que habría tenido que asistir como parte de sus deberes militares oficiales”. 

La primera página del documento

El general Alcalá Cordones rechaza rotundamente cualquier acusación de haber participado en narcotráfico o de haber ayudado a las FARC más allá de lo que se le exigía como oficial uniformado de las Fuerzas Armadas venezolanas y de acuerdo con la política oficial venezolana”, agrega el documento recalcando que los alegatos en su contra son parte “de las protecciones que ofrece la doctrina de la inmunidad oficial extranjera”.

“Con respecto a las alegaciones de que el General Alcalá Cordones, un oficial militar, conspiró y poseyó ilegalmente ametralladoras y artefactos explosivos para ayudar e instigar a las FARC a poseer tales armas, y con una conspiración para poseer tales armas, estos cargos atacan directamente a la esencia misma de los deberes militares del General Alcalá Cordones. No hay nada más inherente a los deberes oficiales de un soldado que la posesión de armas para defender a su país”. 

Que el gobierno de Venezuela simpatizaba con las FARC y brindaba apoyo a la organización revolucionaria no era un secreto”. Recuerdan que “los académicos han atestiguado que el apoyo de Venezuela a las FARC surgió de una alianza ideológica, específicamente, lo que Chávez denominó la “Revolución Bolivariana”. El presidente Chávez anunció públicamente su alianza con las FARC. En 1997, cuando Estados Unidos designó a las FARC como organización terrorista, se opuso públicamente a la acción y siguió apoyando a las FARC”. 

Hugo Chávez con Iván Márquez, uno de los líderes de las FARC, y la ex senadora Piedad Córdoba vinculada a la organización guerrillera

La reunión con Diosdado y El Pollo

Entre los argumentos su defensa se basa en la inmunidad soberana extranjera conforme al derecho consuetudinario, por lo que Alcalá Cordones, “como general militar uniformado, fue funcionario extranjero de la República de Venezuela”.

Agrega el escrito que el único acto detallado en la acusación atribuida al general Alcalá Cordones es una reunión de 2008 con el Mayor General Hugo Carvajal Barrios (su oficial superior en rango y jefe de la Agencia de Inteligencia Militar de Venezuela) y Diosdado Cabello Rondón (exvicepresidente de Venezuela y líder del partido político del presidente Chávez). 

“Este único acto que vincula al general Alcalá Cordones con la supuesta conspiración criminal es una reunión con un oficial superior y un funcionario del gobierno. Tal reunión formaba parte de las funciones oficiales del General Alcalá Cordones en representación del Estado de Venezuela y es precisamente el tipo de conducta por la cual debe aplicarse la inmunidad oficial extranjera. De manera similar, su supuesta posesión de armas y su supuesta provisión de armas a las FARC eran parte de sus deberes oficiales”. 

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“Este no es un caso en el que se acusa a un traficante ilícito de armas de proporcionar armas a una pandilla callejera de drogas, de modo que pueda imputarse responsabilidad por conspiración; más bien, cualquier suministro de armas fue un acto oficial en cumplimiento de la política oficial del gobierno y no puede ser procesado aquí”. 

El mayor general Hugo Armando Carvajal Barrios y el teniente Diosdado Cabello Rondón

En el escrito se asienta que “las decisiones de política soberana de Venezuela en sus tratos con las FARC no están sujetas a revisión en esta Corte. El enjuiciamiento de este caso requiere que este Tribunal litigue las decisiones de política soberana de un gobierno extranjero y las acciones emprendidas por un funcionario extranjero en el ámbito de sus funciones”.

La defensa de Alcalá dice que, si el Tribunal niega la desestimación del caso, “debe ordenar al gobierno que presente una lista detallada con los nombres de los coconspiradores no identificados y los testigos del juicio. Los abogados defensores han revisado miles de documentos que contienen millones de páginas y cientos de horas de grabaciones de audio y video. Hasta la fecha no hemos visto evidencia que demuestre la participación del General Alcalá Cordones en la conspiración acusada”. 

“Los intentos del General Alcalá Cordones de sacar del poder a su presunto co-conspirador fueron conocidos por los niveles más altos de las comunidades de inteligencia y aplicación de la ley de los Estados Unidos y la defensa confía en que existen materiales que son centrales para probar que el General Alcalá Cordones no es culpable de las acusaciones”.

Sobre derrocar a Maduro

“El 5 de marzo de 2020, el gobierno presentó una segunda acusación formal acusando al Mayor General retirado Cliver Alcalá Cordones de participar en una conspiración de narcotráfico y narcotráfico y delitos relacionados”, destaca la defensa, agregando que el oficial sirvió a órdenes del entonces presidente venezolano Hugo Chávez hasta su muerte en marzo 2013.

Recuerda que Alcalá Cordones no tuvo interés de formar parte del gobierno de Maduro dudando que “fuera un líder efectivo y sospechó de la fidelidad de Maduro a los ideales democráticos”, por lo que no aceptó ir a cargo diplomático alguno y permaneció en el Ejército solo cuatro meses más hasta que cumplió los 30 años de servicio militar y se convirtió en crítico público de Maduro.

El mayor general Cliver Alcalá Cordones reclama que el gobierno de EEUU revele el conocimiento que tuvo de sus intentos de derrocar a Nicolás Maduro

La oposición del general Alcalá Cordones a Maduro pronto se intensificó y, en 2017, con el conocimiento del gobierno de los Estados Unidos, el general Alcalá Cordones comenzó a planificar activamente su primer intento de destituir a Maduro y sus compinches mediante una intervención militar. No se trataba de debates teóricos sobre el cambio democrático, sino de planes de insurrección armada contra un régimen y su dirección”. 

“El primer intento de este tipo estaba planeado para marzo de 2018, pero el gobierno venezolano se enteró del plan y lo aplastó. Muchos de los oficiales militares venezolanos reclutados por el general Alcalá Cordones para participar en la rebelión, fueron encarcelados y, según los informes, muchos fueron torturados. El general Alcalá Cordones huyó a Colombia, pero no cejó en su empeño por derrocar a Maduro por medio de la rebelión armada”.    

El general Alcalá Cordones pasó el año siguiente planeando una segunda conquista armada en la que él y sus hombres, una vez más, estaban dispuestos a dar la vida para sacar a Maduro y sus secuaces de su cargo, pero se desmorona cuando el gobierno de Estados Unidos lo acusó en este caso”. 

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“En vísperas del lanzamiento de esta segunda operación, el General Alcalá Cordones fue informado por agente de la ley de los Estados Unidos, que había sido acusado en los Estados Unidos de participar en una conspiración de narcoterrorismo. Le pidió abordar un jet privado con destino a Nueva York o ser retenido en una cárcel colombiana donde sin duda sería blanco de los servicios de inteligencia venezolanos para asesinarlo. Con pocas opciones, el general Alcalá Cordones accedió a acompañar al agente de regreso a los Estados Unidos”.   

Lo sabían

Tenemos motivos para creer que los informes sobre las actividades del general Alcalá Cordones se comunicaron a los niveles más altos de varias agencias del gobierno de los EEUU, incluida la Agencia Central de Inteligencia (CIA), el Departamento del Tesoro, el Consejo de Seguridad Nacional, la DEA y el DOJ”, refleja el documento sobre las acciones del oficial venezolano contra Nicolás Maduro.

Las agencias de inteligencia y justicia habrían recibido información de las acciones que Alcalá planificaba contra el régimen venezolano

Insiste que “aunque Estados Unidos estaba al tanto de los continuos esfuerzos del general Alcalá Cordones para expulsar a Maduro del poder, la acusación formal acusa al general Alcalá Cordones de participar en una conspiración narcoterrorista con Maduro y varios miembros de alto rango de su régimen. La acusación alega una conspiración narcoterrorista que abarca más de veinte años y acusa al General Alcalá Cordones y sus coacusados ​​de actuar como los “líderes” y “gerentes” del Cartel de Los Soles a lo largo de más de veinte años”, pero “el general Alcalá Cordones se menciona con especificidad solo una vez en estos términos:  alrededor del 2008, Cabello Rondón, Carvajal Barrios y Clíver Antonio Alcalá Cordones, el acusado, sostuvieron una reunión en la que acordaron que Alcalá Cordones asumiría funciones adicionales de coordinación de las actividades de narcotráfico del Cártel de Los Soles y las FARC”.

Se queja la defensa de que sobre Alcalá hay generalidades, mencionando que la acusación para referirse al paso seguro de los cargamentos de cocaína señala que: miembros y asociados de las FARC y del Cártel de Los Soles pagaron sobornos, lo que finalmente benefició [Maduro, Carvajal, Cabello y el General Alcalá Cordones]. “Son acusaciones escuetas de que el general Alcalá Cordones era parte de una conspiración para importar cocaína, y de manera similar escueta lo acusa de posesión sustantiva de ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración para cometer esos delitos todos durante el tiempo que fue militar venezolano activo”. 

Después de más de veintiún meses desde que el General Alcalá Cordones se rindió y fue detenido, el gobierno aún no ha presentado una sola prueba admisible que sugiera que realizó algún acto en apoyo de la conspiración acusada más allá de la mera alegación de la acusación de que participó en una sola reunión en 2008. Hasta la fecha, el gobierno no ha presentado ninguna evidencia de pagos, envíos, lavado de fondos o incluso órdenes dadas por el general Alcalá Cordones en apoyo de la supuesta conspiración”.   

El 22 de noviembre de 2021, el General Alcalá Cordones presentó una demanda sobre los testigos y miembros del gobierno de los EEUU que conocían su participación en dos intentos de golpes (y la planificación de un tercero) contra el gobierno de su presunto coacusado Maduro. “Creemos que el gobierno está en posesión de este material exculpatorio y que está en posesión de información y documentos relacionados con declaraciones de testigos co-conspiradores que afirmaban afirmativamente que el General Alcalá Cordones no estaba involucrado en la conspiración acusada y/o cuando se le preguntó específicamente sobre el General Alcalá Cordones, negó tener conocimiento de su papel en la conspiración acusada”. 

Tomado de Infobae

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