Cuando le preguntaron en el Miss Universo 1977 sobre los planes que tenía para el futuro, Cristal Montañez no dudo en contestar “muchas cosas”. Su respuesta marcó el precedente de una vida dedicada a múltiples labores humanitarias, inclinación que manifestó desde muy joven bajo la influencia de su familia. Tras 12 años de trabajos sociales en Pakistán, la siempre reina venezolana lidera actualmente el proyecto Hope for Venezuelan Refugees, creado para atender a los caminantes venezolanos que huyen a través de Colombia siendo la peor crisis de refugiados en la historia de la región.

Cristal Montañez Baylor junto a caminantes venezolanos.

Tras ganar el reinado más importante de Venezuela, su cara salía en todas las revistas del país y era llamada para publicitar grandes marcas comerciales. Sin embargo, Cristal siempre supo que su belleza podía usarse para propósitos más loables, razón por la cual aprovechó el reconocimiento para trabajar en proyectos sociales en favor de los más vulnerables. En la tragedia de Vargas estuvo presente regalando osos de peluche a los niños afectados, esto como parte de la iniciativa Bear Hugs for Venezuela que se mantiene vigente hasta el día de hoy.  

Ahora, respaldada por las organizaciones Rotary International y Rise Against Hunger, Cristal y su equipo brindan alimentación a ocho refugios para venezolanos en Colombia. Desde su residencia en Houston, Estados Unidos, la venezolana planifica los próximos pasos del proyecto que ya ha beneficiado a miles de caminantes con toneladas de alimentos e implementos de protección para evitar la propagación del covid-19. Antes de la pandemia viajaba cada tres meses al país cafetero para supervisar el trabajo y reunirse con el grupo de voluntarios, a quienes considera unos “ángeles” por su entrega con el proyecto.

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Con la boca de caña dulce recién corta’, como dice la canción que le dedicó el maestro Simón Díaz, Cristal sonríe al contar cómo le transmitió su sensibilidad social a sus hijos y nietos, quienes ya han trabajado como embajadores en algunos de sus proyectos. El ejemplo viene de su mamá y su abuela, pues recuerda que ambas estaban siempre pensando en qué tenían para ofrecer y a quién podían ayudar; el mismo consejo se lo quiere transmitir a todos aquellos que desean iniciar actividades filantrópicas:

“Uno tiene que ver a quién puede ayudar dentro del jardín de uno porque una vez que tú ayudas a los que están en tu círculo interno, podrás ayudar a otros. No necesariamente todos los aportes son materiales; el sentarse con un niño a leerle un libro o hacerle compañía a un anciano puede marcar la diferencia”.

Lo más gratificante de su labor en Colombia ha sido conocer a un grupo invaluable de personas que trabaja incansablemente para atender a los caminantes. Su agradecimiento se extiende al gobierno colombiano por acoger a casi dos millones de venezolanos en su país e impulsar el Estatuto Temporal de Protección que regularizará a los refugiados en dicho territorio. Cristal espera que los demás países de la región sigan el ejemplo de la nación hermana en el reconocimiento de los migrantes, mientras tanto ella y miles de voluntarios en todo el mundo seguirán trabajando para visibilizar la fuerte crisis que invade a Venezuela.

Sentarse con los caminantes es lo que más extraña de ir a Colombia, lugar donde casi queda atrapada por la pandemia en febrero del 2020. En sus visitas lleva ositos de peluche para romper el hielo con los niños y sus familias, pues siempre está dispuesta a escucharlos y, si lo permiten, extenderles un abrazo.

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“Al entregar un oso de peluche hay una magia que rompe la tristeza que impera y reina en nuestra gente que viene con tantas necesidades”, dice con nostalgia.

Pese al pesimismo que avasalla a la población migrante, Cristal tiene la certeza de que Venezuela logrará su libertad y con ello se reconstruirá el país. Por ahora quiere recordarles a los caminantes que ellos son los embajadores del país, de tal manera deben corresponder con un buen comportamiento y mucho trabajo en los países que los reciben.

“El que mucho ha recibido, mucho tiene que dar”, bajo este mantra la reina de belleza sigue apoyando a quienes más lo necesitan, es por ello que también impulsa iniciativas en favor de colombianos en situación de vulnerabilidad, pues de esta manera agradece la acogida a la población venezolana e intenta contrarrestar los focos de xenofobia latentes en dichas localidades.

Pese a no ser una organización internacional gigantesca, Hope for Venezuelan Refugees ha entregado más de 840 mil raciones alimentarias en Colombia. Los resultados generan orgullo en Cristal y el agradecimiento de todos los venezolanos.

“Lo realmente importante no es por lo que uno lucha en contra, sino por lo que uno lucha a favor”.

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