Sebastiana Barráez

Buscan atribuir nuevamente a enemigos externos atentados contra Nicolás Maduro en los que involucrarán a los tres activistas de derechos humanos de Fundaredes detenidos y a una una profesora que cobraba por tutorías en la Universidad de la Fuerza Armada.

Los cuerpos de inteligencia venezolanos preparan el lanzamiento de una nueva operación conspirativa, para hacer ver que desde Colombia se está planificando una acción terrorista y Golpe de Estado contra Nicolás Maduro, que involucra a los tres activistas de Fundaredes: Javier Tarazona, Rafael Tarazona y Juan de Dios García, además a la profesora de la UNEFA, Gudila Esperanza Carrero de Suárez, a Javier Garrido quien es padre de un estudiante de esa profesora y tío de Alberto Enrique Giraldo Espinoza alias El Colombianito; estos dos viven en el mismo sector La Romera de San Cristóbal, Táchira.

El profesor Tarazona estaba siendo tutorado por la profesora Carrero para el doctorado. Y los cuerpos de Inteligencia buscaron una relación para involucrar al líder de Fundaredes en una conspiración.

En la trama involucran a Carlos Monroy, dueño de un concesionario de vehículos, quien tendría sociedad con Alberto Giraldo, y quien hizo un contrato con la gobernación de Carabobo para la importación desde Estados Unidos de la flota de autobuses amarillo Drácula para el transporte escolar. En el caso también estaría involucrado Javier Mendoza, capturado hace varios días en Cagua.

Monroy, quien está detenido en la antigua cárcel de La Planta, donde también se encuentra Javier Garrido, tiene importantes propiedades e incluso varios costosos caballos; cuando los funcionarios llegaron al lugar donde se encontraban los caballos había un vigilante que supuestamente tenía un arma de fuego. No se sabe si esa fue la causa por la que estarían mencionando en un acta policial que ese individuo planificaba traer desde Colombia, 200 fusiles de asalto para la conspiración.

Una de las personas de interés para los cuerpos de Inteligencia es Jhoan Javier Giraldo Ballén, estudiante de la UNEFA. Por otra parte, habría una grabación donde el general Douglas Morillo habla de que “el conocimiento tiene precio” y aprecia como normal que se cobre mil dólares a los tutoriados, por lo que también podría ser llamado a declarar.

A Monroy y a Mendoza lo señalan de tener concesionarios en Valencia, estado Carabobo, desde donde financiaban el terrorismo.

La cárcel Hombre Nuevo de la antigua Planta están detenidos Javier Giraldo y Monroy

La profesora

La Juez Luisa Renee Garrido, titular del Juzgado Especial Tercero de Primera Instancia en Funciones de Control con competencia en casos de delitos asociados al Terrorismo emitió la orden de detención Nr. 037-2021, según expediente Nro. 3 CT-064-2021, MP 160935-2021, por la comisión de delitos tipificados en la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo, contra la profesora Gudila Esperanza Carrero de Suárez.

La profesora, que desde el 2006 es coordinadora en la Universidad Nacional Experimental de la Fuerza Armada (UNEFA), también ha fungido como Analista de talento humano en esa institución, además es profesora de varias universidades, tales como la Universidad Bolivariana (UB) y la Universidad de la Seguridad (UNES).

Entre las imputaciones que hay contra ella es que estaría cobrando mil dólares por el inicio de la tutoría y otros mil al final. La persona que coloca la denuncia contra la profesora indicó que a ella le gustaba buscar colombianos como tutoriados y que ella tenía cédula colombiana.

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Ella estaba hospitalizada en el Urológico de San Cristóbal cuando sale la orden de detención en su contra, el 9 de septiembre, después es trasladada al hospital Central, donde el viernes 15 se le cumplió el reposo postoperatorio; Javier Giraldo ya había sido detenido dos días antes.

A la profesora Gudila Carrero la señalan de haber recibido dinero para el financiamiento al terrorismo, porque ella estaba cobrando las asesorías que le hacía a los estudiantes universitarios. Los inteligentes funcionarios aseguran que encontraron 19 títulos falsos.

Pidieron información sobre los tutorados civiles y militares que tenía la profesora Carrero; además, le pidieron a la Universidad que indicara en cuántas tesis ella fungía como jurado, cuántas horas académicas tenía, en cuáles grupos de estudio y de investigación participaba.

Profesora Gudila Esperanza Carrero de Suárez también detenida

Si bien es cierto que ella podía tener, según lo establecido por la universidad, tres tutorados, el problema es que, solo en la Unefa, tenía 27, más cinco en cada una de las otras universidades. Entre sus alumnos hay comandantes de Policía, generales y otros oficiales. También fue compañera académica del magistrado del Tribunal Supremo de Justicia, Marco Antonio Medina Salas, Inspector General de Tribunales.

Una de las irregularidades adicionales que le señalan a Carrero es que ella estaba jubilada en educación y que tenía un contrato especial con el Ministerio de Defensa para trabajar en la UNEFA, universidad de la cual ahora fue destituida.

Caso Javier Giraldo

Son una familia muy humilde, que vive en la llamada calle de las tortas en San Cristóbal, estado Táchira. Fue más o menos a las 5 de la tarde, del 7 de septiembre 2021, a la casa de Javier Giraldo García (66 años, nacido en Colombia y con cédula venezolana desde hace más de 40 años), llegaron unos funcionarios de la DGCIM y le dijeron que lo iban a llevar a la sede de Inteligencia ahí en San Cristóbal, por una investigación que llevaban a cabo. La citación estaba a nombre de Johan Javier Giraldo, lo que no se corresponde con el detenido que no tiene Johan en su nombre.

Los funcionarios le dicen que será solo una entrevista. Él accede, pero lo dejan detenido e incomunicado. El 9 de septiembre lo presentan ante la Fiscalía en San Cristóbal, pero el Tribunal declina la competencia. El lunes 13 lo trasladan desde Táchira a la DGCIM de Boleíta en Caracas y el 14 lo presentan ate el Tribunal de Terrorismo a cargo de Luisa Renee Garrido. Hace unos días Giraldo fue enviado a la antigua cárcel de La Planta, en El Paraíso, Caracas, que lleva por nombre Centro de Reclusión Hombre Nuevo Simón Bolívar.

Javier Giraldo García detenido para que su hijo se entregue

Los funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) que allanaron la vivienda de Giraldo, el 9 de octubre de los corrientes, se robaron todo lo que había en la casa. Los residentes no se encontraban en la vivienda, porque Javier Giraldo ya se encontraba detenido; su esposa y un hijo de crianza con quien vive ahí habían viajado a Caracas para saber del detenido.

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Es una averiguación del mes de julio del año en curso y la causa, según los cuerpos de inteligencia, son llamadas telefónicas que él recibió del exterior de su sobrino, de su hijo y de militares que viven fuera del país. Según la DGCIM, esas llamadas son parte de una conspiración, desde Colombia, para desestabilizar al Gobierno de Nicolás Maduro.

Si Javier Giraldo es padre y abuelo de personas que están fuera del país, como millones de venezolanos, cómo pretenden que no reciba llamadas fuera del país. Es más, en la frontera especialmente Táchira y Zulia, muchísima gente usa líneas colombianas por la facilidad para comunicarse debido al pésimo internet y telefonía móvil venezolana.

Funcionarios de la DGCIM detuvieron y allanaron la vivienda de Javier Giraldo

Los funcionarios de inteligencia aseguran que él recibió, estando en una clínica de San Cristóbal, cuatro llamadas telefónicas de un mismo número del exterior. Para la fecha de las cuatro llamadas Javier Giraldo, quien atiende sus problemas de salud en Cúcuta, entre ellos hipertenso, problemas de azúcar y espalda, porque su nacionalidad de nacimiento es colombiana, no estaría en Venezuela así que no podría ser quien recibió las citadas llamadas, pero además su número telefónico no se correspondería con el que recibió las llamadas. Lo otro que están usando como excusa es una transferencia bancaria desde Colombia.

El expediente está cerrado, como se ha hecho costumbre en casos donde el Gobierno venezolano habla de terrorismo y operaciones conspirativas, por lo que los detenidos no tienen acceso al expediente, no saben qué ni por qué los señalan de los delitos por los que están presos.

El colombianito

Alberto Enrique Giraldo Espinoza alias El Colombianito es el sobrino de Javier Giraldo; en mayo 2020 él fue detenido, en el sector El Camoruco en Valencia, en el marco de la Operación Negro Primero, por las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) del estado Carabobo, porque el Tribunal Militar Sexto del estado Carabobo ordenó su aprehensión por espionaje e instigación a la rebelión. Le incautaron una camioneta 4RFunner y un teléfono móvil.

Alberto Enrique Giraldo Espinoza alias El Colombianito capturado en 2020 y liberado por u tribunal en Valencia

Lo señalaron de encabezar una red de Inteligencia “para atentar contra la estabilidad del país e infiltrar agentes en cuerpos de seguridad del Estado y en empresas estatales para causar saboteó de servicios públicos a fin de causar caos y zozobra en la población, así como también pasar información de interés nacional a agencias de inteligencia del vecino país y Estados Unidos con la finalidad de ejecutar ataques estratégicos a instituciones y personalidades del Estado venezolano”.

Después el tribunal lo dejó en libertad hasta que hace unos días volvieron a solicitar su aprehensión como parte de la operación terrorista que la DGCIM asegura se está fraguando desde Colombia.

A Javier Giraldo lo detienen por ser el papá de Jhoan Javier Giraldo Ballén y tío de Alberto Enrique Giraldo Espinoza. El gobierno lo mantiene secuestrado para presionar al hijo y al sobrino a entregarse.

Tomado de Infobae

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