Por Frontera Viva

La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de la ONU documentó en su más reciente informe casos de violencia sexual y de género aplicada por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) en contra de disidentes, militares y civiles, o familiares.

Los expertos de la ONU recabaron testimonios de víctimas que fueron sometidas sistemáticamente por funcionarios de la DGCIM y el SEBIN. Estos abusos ocurren durante los interrogatorios efectuados en “casas de seguridad clandestinas” para obtener información, degradarlos, humillarlos o castigarlos, e incluyen violaciones o amenazas de violación, desnudez forzada, tocamientos de los órganos sexuales, descargas eléctricas o golpes en los órganos reproductivos y amenazas de mutilación de genitales.

Estos son algunos de los testimonios documentados:

• Un detenido describió cómo él y otros oficiales militares fueron desnudados por funcionarios de la DGCIM, puestos en fila y obligados a hacer contacto entre sus nalgas y genitales, como una forma de extrema humillación. Del mismo modo, otro detenido dijo que los prisioneros varones eran atados juntos y desnudos. Otro individuo describió cómo se obligaba a varios detenidos varones a bañarse juntos.

• Otro hombre detenido describió cómo los funcionarios de la DGCIM le administraron descargas eléctricas en sus genitales y pezones y simularon que iban a violarlo, mientras estaba en la parte trasera de un vehículo de la DGCIM, siendo transportado a un sitio desconocido, donde luego fue encapuchado y esposado a una litera durante días.

• Un hombre detenido fue violado con un objeto y tuvo que ser trasladado a un hospital militar debido a las hemorragias y a los problemas para usar el baño resultantes como consecuencia de las lesiones. Otro testigo le expresó a la Misión que fue violado con el palo de una escoba.

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• Un detenido le dijo a la Misión que los funcionarios de la DGCIM escribieron la palabra “teta” en un palo y les dijeron a los detenidos “que les iban a dar la teta”. También dijo que los funcionarios de la DGCIM hacían que los detenidos se cayeran de espaldas sobre el palo para ver si les entraba en el ano; “era como un juego para ellos”. El mismo detenido dijo que lo ataron y le quitaron los pantalones durante una sesión de interrogatorio en la que los funcionarios de la DGCIM trataron repetidamente de introducirle la “teta” en el ano.

• Un funcionario de la DGCIM obligaba a los detenidos varones a gritar “¡eres mi custodio!” durante los actos de violencia sexual. Les decía que eran machos alfa, mientras les daba patadas en el pene y los testículos.

• Un detenido le relató a la Misión que fue obligado a participar en una sesión de tortura de otros detenidos. Los guardias le exigieron que golpeara a cinco hombres en la cabeza, después de obligarlos a saltar y arrodillarse, mientras estaban desnudos. Los hombres tenían entre 60 y 70 años.

• Después de que uno de los detenidos sufriera la rotura de un testículo tras los actos de tortura cometidos por los funcionarios de la DGCIM, los guardias le aplicaron loción para después del afeitado. Un médico entró a Boleíta, examinó al detenido y le dijo a Franco Quintero, quien en ese momento era el Director de la DEIPC: “¡ese hombre no es un perro, lo estáis matando!” El detenido fue trasladado posteriormente al SEBIN.

• Una testigo relató que uno de los funcionarios masculinos agredió sexualmente a una de las víctimas femeninas, manoseándole el cuerpo y los pechos a punta de navaja mientras la mantenían inmóvil y con los ojos vendados en un baño oscuro.

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• Una detenida dijo que dos agentes masculinos del SEBIN le dijeron “Vas a hablar. Mira, los dos te vamos a follar; te vamos a dar por el culo”. También le dijeron que le darían una descarga eléctrica si no “colaboraba”.

• En al menos dos ocasiones, durante los registros, por agentes del SEBIN penetraron a las detenidas con sus dedos en busca de contrabando o teléfonos móviles. Las detenidas fueron sacadas al pasillo y obligadas a desnudarse delante de los guardias.

• Los agentes del SEBIN patearon y abofetearon a un detenido varón con la mano abierta, dejándole marcas. Le llamaron “maricón” y amenazaron con violarlo, diciendo que “iban a traer a ‘El Negro’, que tenía un pene enorme, para violarlo, y que se preparara”. También le pasaron una foto de su novia y le dijeron que era guapa y que también la violarían.

• Un hombre detenido informó de que los agentes del SEBIN amenazaron con violarlo y le metieron una pistola en la boca. Cuando empezó a llorar, se rieron. Los agentes lo obligaron a pedirles su bendición.

• Un detenido LGBTI dijo que, durante los registros, los funcionarios del SEBIN saquearon su celda y le dijeron que iban a enviarlo a una prisión común donde los presos lo violarían por ser gay.

• Un detenido civil le indicó a la Misión que un oficial le dijo que, como era mariquita, solo le aplicarían 220 voltios de electricidad en lugar de 440, antes de aplicarle descargas eléctricas en su cuerpo desnudo.

Con información de Monitoreamos

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