Por Alans Peralta Mora

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Screenshot_20200412-113920.jpg
Seis autobuses con 253 migrantes fueron retenidos el sábado Santo en Bogotá (Foto GAV)

El retorno de cientos de venezolanos desde distintas ciudades de Colombia a Venezuela está creando una situación de permanente vulneración de los derechos humanos de la población migrante y la violación de todos los protocolos de salud y cuarentena implementados por el gobierno de este país en el marco de la crisis sanitaria del COVID 19.

Este se ha originado bajo las peores circunstancias: empujados por el hambre, la falta de posibilidades para generar recursos, obligados a encerrarse en sus casas, muchos sin posibilidades de acceso a salud, hostigados por autoridades locales, desalojados de sus viviendas por no pagar, sin una articulación de programas de atención para esta población y en medio de una pandemia mundial, miles han tomado la decisión de retornar “como sea” a sus ciudades de origen en Venezuela.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Screenshot_20200412-113929.jpg
Autoridades.colombianas detienen a unidades con venezolanos por no poseer ningún tipo de permiso ( foto GAV)


Huyeron de un régimen en Venezuela que les niega alimentación, salud y empleo buscando esperanza en Colombia. Ahora, el COVID 19 frustra sus esperanzas y obliga a muchos a retornar con penurias peores a las de su ida.

Los decretos de emergencia sanitaria implementados por Colombia, prohiben la movilización de transportes entre ciudades y obligan a un aislamiento social a través de la cuarentena. Sin embargo unidades de autobuses, muchas de ellas sin permiso de las autoridades y cobrando precios exhorbitantes, se han dado a la tarea de violar el protocolo según lo ha denunciado la Plataforma Gran Acuerdo Venezuela.

Este sábado santo 6 unidades de transporte fueron retenidas por las autoridades de Bogotá ya que trasladaban a 253 venezolanos hacia la frontera. Sin ninguna medida de seguridad o control según lo señaló la vocero del GAV, Katherine Garzón. A través de esta organización, autoridades de salud, de migración y policía se tramitaba la posibilidad de autorizar el viaje cumplidos los protocolos.
nl

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Screenshot_20200412-113851.jpg
En Pamplona un grupo de migrantes en retorno fueron dejados a la intemperie ( Foto Red Humanitaria)

Para Garzón los venezolanos están siendo estafados de la peor manera por empresas y conductores que cobran precios especulativos para su traslado y luego no se hacen responsables si las autoridades los detienen por no portar permisos.

Le puede interesar.  El buque “Petión” pertenece a un exyerno de Raúl Castro, según Borges

A mediados de semana fueron también detenidas 8 unidades de transporte en Tunja con venezolanos. Sus conductores mostraban una supuesta habilitación dada por Migración Colombia que resultó ser falsificada. Los transportistas fueron detenidos y se procedió a implementar un operativo para el traslado de los migrantes hacia la frontera. 

También este sábado santo, un grupo de migrantes fueron dejados en la ciudad de Pamplona por un camión contratado por la Alcaldía de Chitagá. Según la denuncia de José Luis Muñoz, de la Red de Refugios, que reúne a centros de atención a caminantes en la ruta entre Cúcuta y Bucaramanga, este grupo proveniente de diversas ciudades de Colombia, atravesó el páramo hasta que fueron retenidos por autoridades de Chitagá en el Norte de Santander. 

Se habilitó un transporte y se dejó en Pamplona. A pesar de los esfuerzos de Personería Municipal para darles algún tipo de apoyo de alimentos y alojamiento momentáneo mientras se daba solución de transporte, la Alcaldía Municipal solo propuso al defensor de derechos humanos que al grupo se le trasladara a las afueras del municipio para que siguieran su ruta caminando hasta Cúcuta.

Muñoz es contundente: “¿Dónde están las garantías de parte del gobierno local? Donde quedaron todos los protocolos establecidos por el Gobierno nacional para los migrantes frente a la pandemia?”

Las historias del retorno se multiplican y demuestran la falta de coordinación entre los distintos poderes públicos en Colombia para atender esta arista de la crisis. 

Las organizaciones de defensa de los derechos humanos de los migrantes vienen alertando sobre esta situación que se va a profundizar en la medida que crezca el hambre y la desesperanza entre la población. Hay aquí una triple estafa: la de aquellos que se aprovechan de la desesperación y les cobran precios especulativos, aquellos que deben por razones humanitarias deben atenderlos y no lo hacen además de un gobierno que, desde Venezuela, les ofrece “salud, alimentación y bonos” ilusorios a quienes regresen.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí