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Sofos De Mileto

Se pueden definir las crisis como situaciones en las que los recursos, defensas y habilidades sociales que el individuo, las sociedades o los países hasta ese momento utilizaban, dejan de ser efectivos para mantener el equilibrio y satisfacción de sus necesidades internas y externas. Los afectados experimentan, durante la crisis, una gran necesidad de ayuda siendo más susceptible a la influencia de otros, por lo que presenta una mayor predisposición al cambio.
En los tiempos que actualmente vivimos los venezolanos hablar o escribir sobre alimentación es heroico, por decir lo menos, dada la actual situación de crisis económica con hiperinflación añadida, la diáspora de una buena parte de la población, la falta de medicamentos, insumos médicos y el insuficiente acceso a buenos alimentos, situación generalizada, todo esto en el marco de una crisis política escabrosa, difícil y nunca antes vista y vivida en el país. Pero los venezolanos, muy en el fondo, nos aferramos a pensar en que lo mejor está por venir, y que el futuro promisorio está más próximo que lejos. Y cuando eso pase, volveremos a disfrutar de las maravillas que antes eran comunes en el diario vivir.
En el Estado Comunal Comunista, contrario a lo que pregonan sus leyes que han venido sancionando fraudulentamente, no hay ningún buen vivir, calidad de existencia digna, ventura, o esperanza de progreso en todas las dimensiones del ser humano. En el Estado Comunal Comunista lo que predomina, en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier circunstancia es miseria, sufrimiento, enfermedad, muerte, desgracia, agitación permanente, tragedia.
Es lamentable como Venezuela anda a la deriva. Por una parte, un régimen que ha destruido al país y sus instituciones democráticas y republicanas, para aferrarse al poder a través de un Estado Comunal comunista. Por la otra, el territorio tomado por grupos irregulares, vándalos, delincuentes y el corredor del narcotráfico internacional, donde no hay ni autoridad oficial ni ley que restablezca el orden. A ello se le suma una población diezmada, enferma, en condición de miseria y desorientada porque no tiene claro cuál es el rumbo a seguir, si es que existe un camino transitable em mejores circunstancias.
Desde que el ser humano tuvo conciencia de que podría disfrutar de la libertad, esta esencia suya ha sido deliberada por múltiples disciplinas. Paradójicamente, no poseemos libertad para decidir estar en esta vida, en un tiempo determinado del transcurrir de la humanidad. Pero una vez que hemos sido concebidos y estamos aquí y ahora, comienza todo un proceso en el cual la libertad actúa en diversas formas, determinando nuestra existencia.
Hay pueblos, aldeas, comarcas, que parecen haberse detenido en el tiempo, conservando los legados de los ancestros, preservando su cultura primigenia, y ofreciendo la amabilidad de sus gentes y las costumbres que le dan fisonomía propia. Uno de ellos está enclavado en lo alto del Parque Nacional Sierra Nevada de Mérida, en Venezuela. Hablamos de Los Nevados, población fundada en 1591.
Dentro del concepto clásico de República, existen diversos elementos que enlazan este sistema político con el de la libertad. La República, “res publica”, es un ámbito compartido por ciudadanos iguales que se rigen por una ley común, frente al dominio arbitrario de un príncipe. Los doctrinarios más tradicionales señalan incluso que en los gobiernos republicanos hay una amplia base de participación, a través de los postulados democráticos, siendo los únicos adecuados al principio de libertad que está en el propio corazón del republicanismo.
El derecho informático surgió como una ciencia que deriva de la cibernética, como un conjunto de normativas que tratan la relación derecho e informática desde el punto de vista del conjunto de normas, doctrina y jurisprudencia, que van a establecer y regular las acciones, procesos, aplicaciones y relaciones jurídicas, en su complejidad, de la informática.
La dignidad humana es un valor básico y fundamental que orienta el reconocimiento y ejercicio de los derechos humanos. Es la piedra angular de todo el andamiaje de esos derechos, que los impulsa a satisfacer las necesidades de las personas en el campo moral. El Estado, por tanto, debe ser el primer garantista de los derechos humanos, a través de sus leyes, y debe obligar a todos los ciudadanos a respetar estos derechos, así como también debe dictar normas sancionadoras para los transgresores.
La Semana Santa permite rememorar los últimos momentos que vivió Jesucristo. En la tradición cristiana él, con su sacrificio en la Cruz, dio la mayor prueba de amor por los hombres.

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