lunes, enero 24, 2022
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Tomás Páez

Dr. Planificación, Sociólogo UCV. Profesor titular coordinador Observatorio de la Diáspora Venezolana. Voz de la diáspora.

El Volcán “Cumbre vieja”, en la Palma, obligó la evacuación de miles de personas, destruyó empresas, casas, sembradíos y los ahorros de muchas familias. Otro Volcán, en la Isla de Java en Indonesia, deja más de un centenar de heridos, varias decenas de muertos y 5000 mil personas han debido ser evacuadas. La cifra de muertes provocada por el COVID se estima en 5 millones, aunque se considera que el número está infravalorado.
Varias instituciones y empresas venezolanas, conscientes del cambio operado con la diáspora y la NUEVA GEOGRAFÍA del país, hacen un seguimiento sistemático de la información y los datos con el fin de desplegar novedosas estrategias. Esta actitud proactiva contrasta con las debilidades, despreocupación y desinterés percibido por los ciudadanos, quienes miran a sus representantes alejados a distancias kilométricas de aquellos que viven, sus problemas reales, sus expectativas, proyectos e iniciativas.
Un cuento venezolano podría comenzar así, “érase una vez país que logró superar la pobreza extrema de principios del siglo XX, situarse en los peldaños superiores del ingreso per cápita latinoamericano, por encima de varios países europeos, acoger migrantes de todo el planeta y, con la llegada del Socialismo del Siglo XXI,  convertirse en paria regional, exhibir la mayor caída del PIB y el éxodo más grande conocido por la región. Un cambio impensable y trágico: la acción humana transcurre inmersa en medio del cambio, la incertidumbre y la complejidad.
Colombia es una referencia global en gestión de la migración, acoge a más de dos millones de venezolanos y “retornados”. Sus políticas se distancian del enfoque migratorio centrado en fronteras y deportaciones y de aquel otro que se ceba en la tragedia y la crisis: su gestión, más amplia y humana, es una lección de POLÍTICA para aprendices adánicos y xenófobos.
Las conexiones globales y los vínculos políticos señalados en el artículo anterior no pueden aparcarse en el análisis de la situación actual y la forma de superarla. Son acoplamientos y acuerdos globales y regionales de los enemigos de la democracia y el pluralismo. Veamos un ejemplo. Tan pronto asumió el poder el recién electo Presidente de Perú, planteó desactivar el Grupo de Lima y de inmediato modificó la posición de ese país con respecto al régimen venezolano.
Como por efecto dominó han caído el General Carvajal, la ex -Tesorera de Venezuela y Alex Saab. La larga lista de espera incluye diputados, ex viceministros, ex ministros, “empresarios sanguijuela” y testaferros intentando, desesperadamente, su extradición y enjuiciamiento. Las confesiones del General salpican a muchas personas, partidos políticos y secuaces del régimen venezolano en el planeta. Sus acusaciones no pasan inadvertidas y los señalados integran un consorcio global cuya intención es corroer la democracia y sus instituciones.
Un logro indiscutible, quizá el único del socialismo del siglo XXI, es haber arrasado con Venezuela; dos nefastas décadas de implacable destrucción, robo y muerte. No es una opinión, son datos, evidencias, en particular las proporcionadas por quienes pagan condenas después de haber confesado el monto robado o por quienes intentan evitar la extradición y ser juzgados. Lo reiteran los tres informes de las Naciones Unidas, dos de ellos elaborados por la Comisión de Expertos Independientes. Su robustez está a prueba de refutaciones y el último de ellos reprueba al sistema judicial venezolano.

Sector privado y diáspora

La machacante letanía de este régimen en contra de la corrupción se revela como su excusa para perpetrar el mayor de los saqueos y la más grande destrucción sufrida por país alguno en la región y el mundo. Hicieron trizas a las empresas, privadas y estatizadas, pulverizaron el sistema de mercado y convirtieron los parques industriales y las haciendas en cementerios de empresas. Éstas, fuente de creación de riqueza, empleo y cohesión social, fueron aniquiladas. A ello contribuyó la inseguridad jurídica consecuencia de haber desfigurado el sistema judicial, convertido en una inmensa cloaca, como lo certifica el nuevo y demoledor informe de la Comisión de Expertos Independientes de Naciones Unidas.
Ph.D. Tomás Páez @tomaspaez @vozdeladiasporavene Lo dicho en el artículo previo nos lleva a preguntarnos: ¿Puede hacerse una campaña electoral sin diáspora? La respuesta es, como hemos podido constatar, afirmativa....
Desde hace varios meses, decenas de miles de candidatos optan a diferentes cargos de representación en distintas instancias del Estado: más de 70 mil aspirantes se han postulado a 3 mil cargos, 300 aspirantes lo hacen a 23 gobernaciones y 4.500 a 335 alcaldías, de acuerdo con los voceros del ente electoral.

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