Foto de Juan Pablo Cohen / La Opinión de Cúcuta

Por ser una “bomba de tiempo”, el alcalde de Villa del Rosario, en Norte de Santander, Eugenio Rangel Manrique, urgió a tomar medidas drásticas y la primera es el cierre del sector La Parada, debido a la aglomeración de personas y al aumento de casos covid-19.

La pandemia agrava la situación de carácter humanitario que se vive en la frontera con Venezuela. “Solo el viernes 17 se confirmaron 60 casos de covid-19 y un fallecido, allí hay hacinados en casas más de 7.000 migrantes y otros 2.500 viviendo en “cambuches” improvisados que van ocupando los 100 caminantes que llegan diariamente y quienes llegan en buses del interior del país”. Afirmó Rangel Manrique.

Ante esto, Rangel indicó que ya consultó el tema con el general José Luis Palomino, comandante de la Policía de Cúcuta y con su secretario de Gobierno, para cerrar La Parada, que es un foco de contagio bastante grande.

Informó que la idea es cerrar inicialmente por una semana, para que no entre ningún migrante a La Parada y poder evacuar a quienes ya pernoctan en el sector.

La autoridad municipal explicó que La Parada es foco de contaminación de covid-19 por varias razones: “Tenemos alrededor de 40 manzanas, donde hay 500 casas, de las cuales 300 están en hacinamiento con 7.000 personas. Además, tenemos un lote en el que hay más de 1.200 personas, en los separadores de las vías, en cambuches; hay gente en el Hotel Villa Antigua y en la Estación Transitoria”. 

El alcalde de Villa del Rosario no descartó que se pueda efectuar un confinamiento barrio a barrio. “A Venezuela pasan 300 personas diarias. El Gobierno tiene que, de verdad, al menos organizar las relaciones con el vecino país para que nos dejen pasar diariamente 500 o 1.000 personas, porque de lo contrario va a ser caótico” alertó.

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