El presidente (E) de Venezuela Juan Guaidó es recibido por el presidente colombiano Iván Duque previa a lo que será la III Conferencia Ministerial Hemisférica de Lucha contra el Terrorismo.

La cumbre de este lunes en Bogotá, con la presencia de Mike Pompeo, Iván Duque y Juan Guaidó, así como representantes de 25  gobiernos de la región, revelará seguramente las nuevas estrategias de la Casa Blanca y los hilos del próximo desenlace del caso venezolano.

Para Jesús Seguías, presidente de Datincorp y consultor político venezolano, indica que la Casa Blanca quiere romper el estancamiento del caso venezolano. En su análisis El chicharrón venezolano se comerá en Bogotá afirma que «el actual gobierno de los Estados Unidos es la única fortaleza real con que cuenta la oposición venezolana en este momento para enfrentar a Maduro. Lo demás ya no cuenta».

Explicó que una de las bases de la nueva estrategia «consiste en que hay que romper la dinámica fratricida entre los venezolanos, donde ambas partes se desgastan en intentos infructuosos de derrocar al otro».

Para Seguías está claro que la destitución de Nicolás Maduro ocupa lugar relevante en la narrativa política y electoral de Donald Trump. «Creyeron inicialmente que la meta era más fácil y que con un fuerte gruñido de la primera potencia económica y militar del mundo, además de un cuerpo de sanciones, era cuestión de días para que Maduro saliera a pedir asilo en Cuba o Rusia. Meses después, Trump reconoce que Maduro le resultó ser un “jugador duro”, 2019 solo sirvió para validar esta hipótesis», dijo.

El nuevo plan a revelarse en Bogotá

22 países dijeron presente en la III Conferencia Ministerial Hemisférica de Lucha contra el Terrorismo.

Seguías detalla que existe un objetivo claro y viable: «Hay que negociar con Maduro una salida electoral y en la cual habrá (sin duda) concesiones mutuas. Lo contrario sería exigir la capitulación del adversario, haciendo inviable el objetivo».

Y explica que la propuesta será «convocar elecciones presidenciales y parlamentarias totalmente transparentes a finales de este año, y en las que participe el chavismo, quizás con el mismo Nicolás Maduro como candidato».

Adelanta que habrá presiones de todo tipo para negociar elecciones, mientras que Estados Unidos seguirá forzando acuerdos con Rusia y China. Seguías afirma que el gobierno de Trump concertará con otros actores políticos incorporando a quienes generen más confianza en el chavismo para negociar.

¿Y si no hay acuerdos?

Juan Guaidó e Iván Duque, reunidos en la Casa de Nariño en Bogotá.

«De no llegarse a acuerdos y de fracasar las presiones para elecciones presidenciales, pues entonces habrá que participar en todas las consultas que se hagan al pueblo venezolano para que se exprese», afirma Seguías.

Añade: «Hay que designar un CNE consensuado lo antes posible. Eso es factible. Y hay que prepararse para votar. Los venezolanos estarían dispuestos a hacerlo masivamente si la oposición unida y la comunidad internacional afecta a la oposición así lo acuerdan».

«Todas las investigaciones confirman que los venezolanos están cansados de esta confrontación inútil, donde además ambas partes se esfuerzan en demostrar de manera deplorable y con pasiones cínicas quién es más corrupto e incompetente que el otro. El rechazo a los partidos políticos y a los políticos en general es abrumador. La desesperanza seguirá empujando a millones de ciudadanos al exterior. Colombia recibirá el mayor impacto. Ojalá esto influya en una correcta toma de decisiones en Bogotá», concluye.

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