La ONG Provea señaló en su informe preliminar de 2019 que la situación social de los indígenas empeoró, debido a la compleja crisis humanitaria por la que atraviesa Venezuela.

Tres niños murieron en lo que va de año en la comunidad warao de Cambalache, en la ciudad de Puerto Ordaz, en el estado Bolívar. Los familiares señalaron que los bebés tenían cuadros de diarrea y vómito. Indicaron que no tenían qué comer ni atención médica.

“Aquí nadie ayuda a la gente, yo no tenía dinero tampoco para llevarlo al hospital”, dijo a Correo del Caroní una adolescente de 17 años de edad, que se encuentra embarazada y recientemente vio morir a su primer hijo de 9 meses.

Organizaciones de la sociedad civil han denunciado el aumento de los casos de desnutrición en esa localidad. Con frecuencia, los niños se enferman de gripe o les da fiebre.

Wilfredo, de casi seis meses de nacido, murió con un cuadro de vómito y diarrea. Su abuelo José Náez dijo que la madre no podía producir la leche suficiente para amamantarlo, por lo que preparaba crema de arroz con agua del río Orinoco para alimentarlo.

La madre lo llevó a un módulo de salud para que lo atendieran, pero la respuesta fue negativa: “Aquí no hay medicinas, tiene que salir a comprar”, le dijeron en el hospital.

El tercer bebé, de dos meses de edad, murió a mediados de enero. Todavía no había sido presentado ni tenía nombre; sus padres no lo habían presentado en el Registro Civil.

Los tres fallecidos fueron enterrados en urnas de madera fabricadas por los vecinos de la comunidad. El año pasado, un cacique warao expresó que no tenían dinero para cubrir los gastos fúnebres y envolvían los cuerpos en trapos.

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La ONG Provea señaló en su informe preliminar de 2019 que la situación social de los indígenas empeoró. Puntualizó que en 2018 hubo un recrudecimiento de las afectaciones por la crisis humanitaria compleja en el país, sobre todo en las áreas de salud y alimentación.

“Aumentando de manera exponencial la migración forzosa en varios pueblos indígenas, la incorporación por sobrevivencia a labores riesgosas de contrabando, la minería ilegal en mayor escala, la deserción de la labor educativa y el sometimiento a condiciones de explotación laboral”, puntualizó.

Héctor Mora

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