Quedar atrapado por la suspensión de vuelos y cierre de fronteras por la pandemia, le salvó la vida a un docente de 68 años, que asegura que hubiera sido muy difícil poder superar la enfermedad de haberse encontrado en otro país. La asistencia médica recibida de manera gratuita fueron determinantes a la hora de enfrentar la enfermedad

Por Rosalinda Hernández C.

“Lo peor de esta enfermedad es permanecer aislado del mundo. No tuve comunicación con nadie durante 16 días, mientras sentía que me iba a morir. Esa quizá es la etapa más dura que he vivido”.

Así describió Jorge Sayago, un venezolano de 68 años y de profesión educador, la experiencia de haber sido diagnosticado positivo para covid19, el pasado 5 de julio.

El docente se encontraba disfrutando unas merecidas vacaciones en Estados Unidos, específicamente en la ciudad de Orlando, Florida, cuando empezó a sentir síntomas asociados al virus que azota al mundo y ha causado más de 900 mil muertes y unos 28 millones de contagios.

Con agradecimiento a Dios y al personal médico que le salvó la vida, inició Jorge Sayago, la conversación con Frontera Viva.

Recuperado luego de permanecer por dos semanas en la Unidad de Cuidados Intensivos -UCI- del hospital de Osceola en Orlando, aseguró que: “volví a nacer porque me sentí en la otra vida”.

El 4 de Julio, Jorge Sayago empezó a tener los primeros síntomas que alertaban un resfriado común: escalofríos, inapetencia a los alimentos y algunos problemas de respiración.

Ante la persistencia de la sintomatología, aunado a la dificultad respiratoria las alertas se encienden y es llevado por familiares al centro de salud. “Cuando ingresé a la emergencia me realizaron el examen para coronavirus y salí positivo. Ya iba con muy poco oxígeno”, dijo.

Fue ingresado a una sala de aislamiento por más de 16 días sin ningún tipo de comunicación, sintió la muerte de cerca, la palpó y lo peor era la soledad de la fría sala que lo apartaba de sus afectos.

“Cada día avanzaba más el virus, no podía ver a mi familia. Fue muy duro sentir que me iba a morir”.

Luego de la permanencia en el hospital, le dieron el alta y comienza una segunda etapa de tratamiento con medicamentos, terapias y asistencia médica más personalizada, además de la compañía de la familia.

Las secuelas

A pesar de salir airoso de la prueba de vida, el docente venezolano se mantiene bajo un estricto tratamiento médico. El coronavirus le lesionó fuertemente los pulmones y los médicos le han dicho que puede tardar hasta tres años en recuperarse totalmente.

Ha sido sometido a terapia médica asistida, exámenes bacteriológicos, dúplex venoso, tomografías y continuas radiografías de pulmón.

La baja oxigenación le ocasionó una arritmia cardiaca que ameritó a un tratamiento para el corazón. Le aplicaron un ciclo de inyecciones a la altura del abdomen para evitar la formación de trombos sanguíneos y su posterior subida al cerebro.

Al salir del hospital Osceola de Florida, le entregaron de manera gratuita, igual que toda la asistencia médica recibida, tratamiento farmacológico por tres meses, además de una máquina eléctrica para suministrar oxígeno y un cilindro portátil, herramientas que usa constantemente en casa, especialmente para dormir y en movilizaciones externas.

Periódicamente está siendo evaluado por un especialista cardiólogo y otro pulmonar quienes chequean el funcionamiento del organismo una vez superado el covid19.

“No puedo salir sin la bombona de oxígeno, sería ir en contra de mi vida si me voy a la calle sin ella. Estos implementos me los entregaron sin ningún costo y los tengo en mi poder para devolverlos al hospital cuando esté totalmente recuperado”.

Una lección de vida

“El coronavirus es algo grave, muy grave y más aún de la manera en que lo padecí”, comentó el paciente con notable preocupación.

La enfermedad no solo debilita la salud, también causa depresión y si no se tiene al lado a alguien que acompañe y apoye, es difícil salir invicto de ella porque se trata de una patología que incapacita al punto que ni cepillarse los dientes sólo se logra.

Pasado más de un mes de su etapa crítica, Jorge, da gracias a Dios por haberlo dejado con vida y a los médicos que lo atendieron. Aseguró que si el covid19, le da en otro país, seguramente no vive para contarlo.

Por ahora no hay planes de retorno al país de origen, Venezuela, pues el equipo médico que lo evalúa no lo considera prudente, teniendo en cuenta que para poder movilizarse es necesario hacerlo con bombona de oxígeno, además del uso de la máquina de oxígeno si está en casa.

Las terapias de respiración se han hecho imprescindibles en la vida de Sayago, quien se dedica a diario a hacer cualquier tipo de dinámica respiratoria para fortalecer los pulmones tan estropeados por el coronavirus.

En los próximos días de nuevo deberá someterse a nuevas pruebas de fuerza, análisis y otras evaluaciones para verificar el estado de organismo.

Ha pensado en quedarse en Estados Unidos al ver a través de los medios informativos la difícil situación que enfrenta el país. Pero, dice que extraña todo de Venezuela, especialmente su pueblo natal, San Antonio del Táchira, por eso tan pronto los médicos le recomiendan viajar, planificará su regreso al país.

“Lo más seguro es que retorne porque con la ayuda de Dios, seguiré luchando por la libertad y la democracia. Quiero que mis hijos y mis nietos vivan en una Venezuela próspera y hermosa, en la que yo viví”.

Alerta a los jóvenes

El venezolano que ha logrado superar satisfactoriamente la Covid19, a pesar de pertenecer a una de las poblaciones más críticas por la mayoría de edad, recomendó a todas las personas indistintamente del lugar donde se encuentren, cuidarse mucho.

Tener excelentes condiciones físicas antes del virus, llevar un estilo de vida sano y emocionalmente estable fueron factores determinantes a la hora de recuperar la salud.

“Existen personas que son un poco irresponsables, les importa muy poco usar tapabocas y no miden el perjuicio que le puede generar a otra que si se están cuidando”.

Para el paciente recuperado seguir las normas de bioseguridad: lavarse las manos, ducharse al regresar de la calle, dejar los zapatos fuera de la casa y usar tapabocas constantemente, puede salvar de un contagio.

A la población más joven les hizo un llamado de atención porque a su juicio son quienes se muestran más escépticos frente al virus que ha matado a más de 905.000 personas en el mundo y no se ha logrado controlar su propagación.

“Los jóvenes son apáticos ante el posible contagio con Covid19 y creen que a ellos no les va a pasar nada”.

El docente jubilado, lamentó la cifra de decesos que ha provocado el coronavirus en Venezuela y la situación de salubridad que viven los inmigrantes en la frontera colombo-venezolana, zona de donde Sayago es oriundo.

Jorge Sayago ha ocupado cargos importantes en la política local como diputado al Consejo Legislativo del Táchira, concejal y candidato a la alcaldía de San Antonio por partidos de oposición al régimen de Nicolás Maduro.

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