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Sofos de Mileto

Como la sociedad venezolana se encuentra en un estado de anomia, de daño antropológico, de desesperanza aprendida, de inacción, mientras aparece la varita mágica que la despierte y la haga reaccionar de manera efectiva, puede recurrir a una de las experiencias con las que la era digital parecer tomar rumbo, como lo es el metaverso. En este nuevo escenario tal vez esta sociedad enferma sí sea feliz, no tenga quejas, le parezca que todo funciona de maravilla, y diga ¿Por qué estar preocupados de lo que en la realidad nos acontece si podemos vivir en este mundo sin complicaciones, preocupaciones y haciendo libremente lo que nos gusta?

Los metaversos de Meta, Microsoft y Google parecen ser lo que han ido popularizando estos nuevos entornos virtuales. El metaverso es el nuevo concepto que, probablemente, protagonizará el siguiente proceso evolutivo de la sociedad digital en la actual década.

El metaverso permite a los seres humanos superar las limitaciones físicas y temporales del universo real para adentrarse en nuevos e infinitos universos a través de avatares o proyecciones virtuales de las personas.

Es un sitio en el que ser nosotros mismos, o, todo lo contrario, donde refugiarnos haciendo una serie de cosas que no podríamos hacer en nuestra vida real por distintas razones, daría rienda suelta a nuestras mayores libertades. Es un mundo al que podremos acceder mediante tecnología de realidad virtual, de hecho, tendremos que ponernos unas gafas, o un dispositivo similar.

Se trata de un mundo en el que podamos tener una vida virtual donde crecer, evolucionar, expandirnos, y también donde hacer negocios emprendimientos. Parece que todos se han puesto de acuerdo en crear un mundo virtual de verdad, donde poder ser propietarios de muchas cosas será realmente la expresión contraria de nuestra realidad.

El metaverso combinará todos los aspectos de la vida real en un solo lugar. Si bien muchas personas ya trabajan en casa, en el metaverso se podrá ingresar a una oficina en 3D e interactuar con los avatares de tus colegas. Tu trabajo también puede estar relacionado con el metaverso y proporcionarte ingresos directamente utilizables en el metaverso. De hecho, este tipo de trabajos ya existen de forma similar.  Atrás quedarán las cuadriculadas videollamadas en dos dimensiones. Ese espacio virtual hará que los trabajadores, a través de sus avatares en 3D, sientan que se están reuniendo con otras personas como si estuvieran en la misma sala. Para ello, serán necesarias herramientas que capturen con precisión el lenguaje corporal, la voz y las expresiones faciales del usuario mientras está en el metaverso.

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Ofrecer asientos de inmersión en la “primera fila” en un partido de fútbol o en cualquier disciplina deportiva, o en un concierto podría ser lucrativo para las empresas.

Los enfermos puedan realizar determinadas actividades que para ellos sería impensable hacerlas en su vida normal. Personas con problemas de movilidad tendrían a su alcance la posibilidad de participar en ciertas acciones físicas, aunque sean en un mundo de imaginación, para poder llenar sus vacíos. Si unimos educación y medicina el valor del metaverso es doble, porque hay niños que gracias a este universo artificial podrán asistir a clases virtuales con compañeros y sociabilizar mientras pasan por un proceso de tratamiento.

Y si de viajes se trata, nada impedirá en el metaverso que subamos a la Torre Eiffel, disfrutemos de las Cataratas del Niágara y hagamos una aventura con un Safari en Kenia.

La idea misma de Metaverso significa que una parte cada vez mayor de nuestras vidas, trabajo, ocio, tiempo, gasto, riqueza, felicidad y relaciones estará dentro de mundos virtuales, en lugar de simplemente ampliarse o ayudarse a través de dispositivos y software digitales.

Adiós a la mega crisis venezolana. Llegó el metaverso para olvidarnos de ella.

Traducción al inglés

Venezuela in the metaverse

Sofos de Mileto

Since venezuelan society is in a state of anomie, of anthropological damage, of learned hopelessness, of inaction, while the magic wand appears that awakens it and causes it to react effectively, it can resort to one of the experiences with which the digital age seems to be heading to, the metaverse. In this new scenario perhaps, this sick society is happy, has no complaints, it seems that everything works wonders, and says ¿why be concerned about what actually happens to us if we can live in this world without complications, worries and freely doing what we like?

The metaverses of Meta, Microsoft and Google seem to be what have been popularizing these new virtual environments. The metaverse is the new concept that will probably star in the next evolutionary process of the digital society in the current decade. The metaverse allows human beings to overcome the physical and temporal limitations of the real universe to enter new and infinite universes through avatars or virtual projections of people.

It is a place in which to be ourselves, or, quite the contrary, where to take refuge by doing a series of things that we could not do in our real life for different reasons, would unleash our greatest freedoms. It is a world that we can access through virtual reality technology, in fact, we will have to put on glasses, or a similar device.

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It is a world in which we can have a virtual life where we can grow, evolve, expand, and also where to do business ventures. It seems that everyone has agreed to create a real virtual world, where being able to own many things will really be the opposite expression of our reality.

The metaverse will combine all aspects of real life in one place. While many people already work at home, in the metaverse you will be able to enter a 3D office and interact with the avatars of your colleagues. Your work can also be related to the metaverse and provide you with directly usable income in the metaverse. In fact, this type of work already exists in a similar way.  Gone will be the gridded video calls in two dimensions. That virtual space will make workers, through their 3D avatars, feel like they are meeting with other people as if they were in the same room. This will require tools that accurately capture the user’s body language, voice, and facial expressions while on the metaverse.

Offering immersive “front row” seats at a football match or any sports discipline, or at a concert could be lucrative for businesses.

Patients can perform certain activities that would be unthinkable for them to do in their normal lives. People with mobility problems would have at their disposal the possibility of participating in certain physical actions, even if they are in a world of imagination, in order to fill their gaps. If we combine education and medicine, the value of the metaverse is double, because there are children who, thanks to this artificial universe, will be able to attend virtual classes with classmates and socialize while going through a treatment process.

And if it comes to travel, nothing will prevent in the metaverse that we climb to the Eiffel Tower, enjoy Niagara Falls and make an adventure with a Safari in Kenya.

The very idea of Metaverse means that an increasing part of our lives, work, leisure, time, spending, wealth, happiness, and relationships will be within virtual worlds, rather than simply expanding or helping each other through digital devices and software. Goodbye to the Venezuelan mega crisis. The metaverse came to forget about it.

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